A 22 años de la tragedia minera que conmocionó a Santa Cruz y al país entero, el diputado provincial, exgobernador y exinterventor de YCRT, Daniel Peralta, compartió una profunda reflexión en memoria de los 14 trabajadores que perdieron la vida en el interior de la mina de Río Turbio el 14 de junio de 2004.
Con palabras cargadas de emoción, Peralta recordó a los compañeros que conoció durante su paso por la Secretaría de Trabajo y a quienes acompañó en los momentos más difíciles que atravesó la Cuenca Carbonífera tras la tragedia.
“Es un día triste, de recuerdos encontrados, de gente amiga y compañera con la que compartimos trabajo, familias, alegrías y después el dolor más profundo que le tocó vivir a nuestra comunidad”, expresó.
El legislador rememoró los meses posteriores al accidente, cuando la incertidumbre, el duelo y la angustia golpeaban a toda la región. Sin embargo, destacó la fortaleza colectiva que permitió que la actividad minera volviera a ponerse de pie.
“Muchos meses pasaron para que los compañeros pudieran volver a la mina. Hubo un esfuerzo enorme de toda la comunidad. Los docentes, los chicos en las escuelas, las madres mineras que querían que sus familias recuperaran la fe en su trabajo y artistas como Eduardo Guajardo que ayudaron a levantar el ánimo de un pueblo entero”, recordó.
Peralta también destacó el papel de los trabajadores que, pese al dolor, decidieron volver a ingresar al yacimiento para comenzar la recuperación de la actividad.
“Nunca me voy a olvidar de aquella asamblea en el Palomar, a las cinco de la mañana, cuando los compañeros resolvieron volver a entrar a la mina. Primero tuvieron que despejar el derrumbe que había en sus corazones para después enfrentar el que estaba bajo tierra”, señaló.
En su mensaje, sostuvo que el mejor homenaje a quienes perdieron la vida es garantizar el futuro de la actividad minera y energética en la Cuenca Carbonífera.
“Cada aniversario nos obliga a reflexionar. Las inversiones realizadas, la puesta en marcha de la Usina de 240 MW, el desarrollo de nuestro carbón y todo el esfuerzo realizado durante tantos años no pueden perderse. Porque también perderíamos la oportunidad de darle valor al enorme sacrificio de quienes quedaron allí adentro”, afirmó.
Finalmente, envió un mensaje a las familias de los mineros fallecidos, a los sobrevivientes y a toda la comunidad de Río Turbio y 28 de Noviembre.
“Mi recuerdo está en el alma y en el corazón. Un fuerte abrazo a las familias, a los sobrevivientes y a toda la familia minera de nuestra Cuenca. La memoria de nuestros compañeros seguirá viva mientras exista un pueblo dispuesto a honrar su historia y defender su futuro”, concluyó.

