El peronismo santacruceño renovó sus autoridades en una jornada de elecciones internas. El intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, fue elegido como nuevo presidente del Partido Justicialista de Santa Cruz.
El Partido Justicialista de Santa Cruz llevó adelante este lunes su proceso de elecciones internas, que incluyó la participación de la militancia en distintos consejos locales de la provincia.
Con el cierre de la jornada electoral, quedó definida la nueva conducción provincial, encabezada por Pablo Grasso, quien asumirá la presidencia del PJ Santa Cruz.
Tras conocerse el resultado, el intendente de Río Gallegos agradeció a los afiliados que participaron del proceso y destacó el carácter democrático de la elección.
“Quiero agradecer a todos los compañeros y compañeras del Partido Justicialista de Santa Cruz por haber sido parte de un proceso democrático, necesario y valiente”, expresó Grasso.
Una convocatoria a toda la militancia
El flamante presidente del PJ planteó como uno de los principales desafíos de esta nueva etapa la construcción de un peronismo que pueda representar las demandas actuales de la sociedad santacruceña.
“Hemos dado un paso fundamental en el camino hacia la construcción de un peronismo que logre sintetizar las necesidades que hoy tiene nuestro pueblo santacruceño”, sostuvo.
En ese sentido, convocó a participar a militantes de todas las localidades y también a quienes se alejaron de la actividad partidaria.
“Estoy convencido de que ese camino lo vamos a construir con cada uno de los militantes de todos los rincones de nuestra provincia, invitando también a aquellos que, de un modo u otro, se alejaron o prefirieron dar un paso al costado”, señaló.
Grasso también destacó la importancia de incorporar a las nuevas generaciones, combinando el impulso de los jóvenes con la experiencia de los históricos militantes del peronismo.
“Queremos un peronismo que se atreva a discutir”
Durante sus primeras definiciones como presidente electo, Grasso también marcó una posición frente al escenario político provincial y los desafíos que deberá afrontar el espacio.
En ese marco, cuestionó lo que consideró un rumbo contrario a los intereses de Santa Cruz y reivindicó la necesidad de defender los recursos de la provincia.
“Mantenemos la firme convicción de que no podemos ser parte de un rumbo miserable para los santacruceños. No queremos una provincia que acompañe el despojo de sus recursos”, afirmó.
Finalmente, sostuvo que el peronismo deberá asumir un rol activo en el debate político provincial:
“Queremos un peronismo que se atreva a discutir los desafíos que esta época demanda, con nuestros valores y nuestra doctrina, pero sabiendo que este tiempo de crueldad nos exige estar a la altura de las circunstancias”.
Con esta elección, Pablo Grasso inicia una nueva etapa al frente del Partido Justicialista de Santa Cruz, con el desafío de consolidar la conducción provincial, ampliar la participación de la militancia y definir el posicionamiento político del peronismo santacruceño de cara a los próximos años.

