Durante el acto por el 176° aniversario del paso a la inmortalidad del General José de San Martín, la secretaria de Gobierno de Río Gallegos, Sara Delgado, pronunció un discurso con un fuerte contenido político. Sin mencionarlo directamente, cuestionó la mirada planteada por el gobernador Claudio Vidal en sus redes sociales y reivindicó a un San Martín político, soberano y enfrentado a los intereses de las élites.
El acto por el 176° aniversario del paso a la inmortalidad del General José de San Martín tuvo en Río Gallegos un fuerte componente político. La secretaria de Gobierno municipal, Sara Delgado, aprovechó su discurso para proponer una lectura histórica del Libertador que contrastó abiertamente con el mensaje publicado horas antes por el gobernador Claudio Vidal, quien había llamado a “recuperar los valores” de Santa Cruz y cuestionado los “30 años de kirchnerismo”.
Vidal había señalado que “San Martín nos enseñó que una provincia y un país se construyen con esfuerzo, trabajo y compromiso” y sostuvo que su gestión busca dejar atrás “años de destrucción”.
Sin nombrarlo, Delgado respondió desde otra perspectiva.
“Primero hay que conocer la historia”
“Primero hay que conocer la historia, hay que entenderla”, planteó la funcionaria al comenzar su discurso.
Y rápidamente llevó la figura de San Martín al terreno político.
“San Martín no dedicó su vida a exterminar argentinos que pensaban distinto, dedicó su vida a construir una nación independiente”, afirmó.
Para Delgado, reducir la figura del Libertador al militar que cruzó los Andes implica dejar afuera una parte central de su legado: su participación política, sus decisiones de gobierno y su concepción de la independencia económica.
“San Martín era un político”, sostuvo, y recordó el papel de los Granaderos a Caballo en el final del Primer Triunvirato y la participación del propio San Martín en los procesos políticos de la época.
Independencia política, económica y social
Uno de los ejes centrales del discurso fue la idea de que la independencia no podía limitarse a la emancipación política.
Delgado destacó las medidas impulsadas durante el gobierno de San Martín en Cuyo, vinculadas a la educación, la cultura, la producción y la distribución de los esfuerzos económicos.
“Independencia era tener trabajo. Independencia era construir una economía propia”, remarcó.
También señaló que San Martín promovió medidas para fortalecer la producción local y proteger determinadas actividades frente a la competencia externa.
Para la funcionaria municipal, esa discusión histórica mantiene una enorme actualidad.
“San Martín entendía que un país soberano no puede depender de lo que otros países decían venderle”, sostuvo.
Dos proyectos de país
El tramo más político del discurso llegó cuando Delgado contrapuso el proyecto independentista de San Martín con los sectores que, durante aquel período, buscaban respaldo de potencias extranjeras.
Tomó como ejemplo la actuación de Carlos María de Alvear, quien en 1815 impulsó gestiones ante Gran Bretaña.
“San Martín preparaba la independencia y Alvear buscaba la protección británica. Dos proyectos, dos maneras de mirar la Argentina”, afirmó.
A partir de allí, planteó que la historia argentina estuvo atravesada por una tensión que, según su interpretación, todavía permanece vigente:
“Uno que quiere decidir por sí mismo y otro que cree que es mejor que decidan afuera”.
Una referencia al presente
Delgado trasladó esa discusión directamente a la actualidad y cuestionó la idea de una Argentina dependiente de intereses externos.
“El San Martín que necesitamos recuperar es el San Martín político”, sostuvo.
Y agregó que la libertad no se construye solamente ganando batallas, sino también gobernando, educando, produciendo, distribuyendo los esfuerzos e incorporando al pueblo.
La secretaria de Gobierno también vinculó la figura de San Martín con la cuestión Malvinas y con la discusión sobre soberanía, señalando que detrás de las grandes batallas históricas existe una pregunta que continúa vigente:
“¿Quién decide sobre nuestro destino?”
“La patria no se hereda, la patria se defiende”
En el cierre de su discurso, Delgado profundizó la definición política y reivindicó una Argentina capaz de tomar sus propias decisiones.
“San Martín no soñó una Argentina que necesitara pedir permiso. Soñó una Argentina capaz de decidir, una Argentina que pudiera producir, que pudiera educar, que pudiera gobernarse, que pudiera mirar al mundo de frente”, expresó.
Y dejó una frase que terminó funcionando como síntesis de toda su intervención:
“Hay que tener coraje para preguntarse de qué lado de la historia queremos estar, porque la patria no se hereda, la patria se defiende, la patria se construye y la soberanía como la libertad se ejerce.”
Así, lo que comenzó como un acto protocolar para recordar a San Martín terminó convirtiéndose también en una fuerte disputa sobre el sentido de la soberanía, el modelo de país y la manera de interpretar la historia argentina, en un contexto de creciente confrontación política entre el Municipio de Río Gallegos y el Gobierno de Santa Cruz.

