La empresa fabricante de neumáticos Fate comunicó el cierre definitivo de su planta industrial ubicada en Virreyes, partido de San Fernando, provincia de Buenos Aires. La decisión rige de manera inmediata y afecta a 920 trabajadores.
A través de un comunicado, la firma informó que cesa su actividad productiva en la que es considerada la planta de neumáticos más grande del país, con una capacidad superior a los cinco millones de unidades anuales. El anuncio se produce en un contexto complejo para la industria nacional, marcado por una fuerte competencia de productos importados.
Desde la compañía señalaron que los cambios en las condiciones de mercado obligaron a replantear el esquema productivo, aunque aclararon que no se trata de un concurso preventivo ni de un proceso de reestructuración, sino de un cierre total con liquidación de activos y pago de indemnizaciones conforme a la legislación vigente.
Fuentes vinculadas a la empresa indicaron que la decisión implica la cancelación de compromisos con empleados, proveedores y entidades financieras, y la finalización completa de las operaciones.
Entre los factores que explican la determinación, la firma mencionó el impacto de las importaciones —especialmente de origen chino— que presionaron los precios del mercado interno, así como dificultades macroeconómicas, carga impositiva, restricciones cambiarias y costos laborales que, según la empresa, afectaron la competitividad frente a competidores internacionales.
En el comunicado, Fate repasó su trayectoria de más de ocho décadas en el país, destacando su rol en el desarrollo industrial, la incorporación de tecnología y su presencia en mercados internacionales como Europa, Estados Unidos y América Latina.
La empresa agradeció a trabajadores, clientes y proveedores por el acompañamiento a lo largo de su historia. Tras el cierre, el empresario Javier Madanes Quintanilla concentrará su actividad en otros negocios industriales, entre ellos Aluar, dedicada a la producción de aluminio.

