La Argentina despide este fin de semana a una de las figuras más emblemáticas de la lucha por los Derechos Humanos. Falleció Taty Almeida, histórica integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, a pocos días de cumplir 96 años.
Su nombre quedó grabado para siempre en la historia de nuestro país junto al de miles de mujeres que enfrentaron el terror de la dictadura militar reclamando por sus hijos desaparecidos, exigiendo Memoria, Verdad y Justicia cuando el miedo intentaba imponerse sobre toda la sociedad.
La desaparición de su hijo Alejandro Almeida, secuestrado por la última dictadura militar cuando tenía apenas 20 años, transformó para siempre su vida. A partir de ese momento, Taty convirtió el dolor en lucha y se transformó en una de las voces más firmes, respetadas y queridas del movimiento de Derechos Humanos argentino.
Durante casi cinco décadas participó de marchas, actos, encuentros y actividades en todo el país, llevando un mensaje de memoria colectiva, compromiso social y defensa de la democracia. Su voz estuvo presente junto a trabajadores, estudiantes, jubilados y organizaciones sociales, siempre sosteniendo la misma convicción: no olvidar.
Desde Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora la despidieron destacando su compromiso, su fortaleza, su ternura y su incansable militancia, recordando una de sus frases más conocidas: «Si las Madres pudieron, ¿por qué no nosotros?».
Taty Almeida deja un legado inmenso para las nuevas generaciones. Su ejemplo trasciende el tiempo y permanece como símbolo de coraje, dignidad y resistencia.
Se fue una Madre. Se fue una luchadora. Se fue una mujer imprescindible.
Pero como ella misma enseñó durante toda su vida, la memoria seguirá de pie.
Para siempre, Taty.

