En un desenlace que marcó el pulso político de Santa Cruz, la Sala Juzgadora absolvió este sábado al vocal del Tribunal Superior de Justicia, Fernando Basanta, en el juicio político iniciado por presuntas irregularidades en su designación. Tras un mes de suspensión, el cuerpo legislativo ordenó su inmediato reintegro al TSJ y el pago del sueldo retenido.
El fallo, leído por el vicegobernador Fabián Leguizamón, cerró un proceso que no solo atravesó la agenda institucional, sino que además expuso tensiones dentro del oficialismo, fracturas internas y un manejo político que generó más interrogantes que certezas.
Un proceso que nació mal y terminó peor
El juicio político tuvo como base una denuncia impulsada por el abogado Sergio Macagno y sostenida por la Sala Acusadora, que cuestionaba si Basanta cumplía los seis años de ejercicio profesional exigidos por ley para integrar el Tribunal Superior de Justicia.
Pero el proceso, desde el inicio, estuvo rodeado de irregularidades. El viernes, en su exposición pública, Basanta desmontó punto por punto la acusación, mostró documentación que acreditaba su trayectoria profesional y argumentó la nulidad jurídica de todo el procedimiento.
La presentación dejó descolocado al fiscal acusador Macagno y puso en evidencia la endeblez técnica del caso, el rol de un abogado sin arraigo en la provincia y un armado político que muchos legisladores calificaron como “improvisado”.
Deliberación secreta y veredicto contundente
Los doce diputados que integran la Sala Juzgadora —Echazú, Nieto, García y Ponce (UxP); Quiroga, Loreiro, Adriana Nieto, Luxen, Pérez y Españón (Por Santa Cruz); Peralta y Alegría (bloques unipersonales)— deliberaron en sesión secreta el viernes por la noche.
La decisión se selló allí: Basanta sería absuelto.
Ese fallo se hizo público este sábado 15 de noviembre, en una sesión que apenas minutos después de iniciada confirmó lo que ya se sabía dentro de la Legislatura.
Los fundamentos de la absolución
La resolución de la Sala Juzgadora estableció cinco puntos centrales:
- Absuélvase a Fernando Miguel Basanta de todas las acusaciones:
- Supuesto incumplimiento de requisitos constitucionales para asumir el cargo
- Potenciales delitos del Código Penal
- Incumplimiento de deberes éticos
- Falta de idoneidad o moralidad
- Presunta participación en designaciones irregulares
- Déjese sin efecto su suspensión.
- Restitúyase a Basanta al Tribunal Superior de Justicia con el goce total de su sueldo.
- Páguense los haberes adeudados.
- Archívese la causa.
Cruces políticos tras el fallo: un juicio que fracturó posiciones
Durante la audiencia pública, la diputada Fabiola Loreiro (Por Santa Cruz) señaló que la responsabilidad institucional del caso no recaía en Basanta, sino en “decisiones mal tomadas en la Legislatura” durante su designación en 2022. Reconoció que la terna enviada “no llegó completa al recinto” y cuestionó cómo se manejó aquel proceso.
“Lamento que un currículum impecable haya sido manchado por un error de lectura constitucional que enseñamos en cuarto grado”, expresó.
Su discurso incluyó advertencias sobre la necesidad de credibilidad en el sistema judicial y una crítica indirecta a los temores políticos que rodearon el debate.
Por su parte, la diputada Rocío García (UxP) fue aún más contundente y calificó el juicio como “un circo político”, criticando el uso de herramientas institucionales para disputas partidarias.
Loreiro respondió reafirmando que el Poder Judicial “obstaculiza al gobierno de Vidal” y que desde hace dos años “la Justicia está metida a pleno en la Cámara, trabando leyes esenciales para el Ejecutivo”.
El debate dejó expuesto un enfrentamiento abierto entre sectores del oficialismo y tensiones entre la Legislatura y la Justicia.
Cómo fue la audiencia previa al veredicto
El viernes, en la última audiencia, se releyó la acusación y Basanta volvió a tomar la palabra. Señaló que el proceso se sostenía en errores jurídicos graves, defendió la legalidad de su designación y cuestionó el rol político de la denuncia.
Tras un cuarto intermedio, la Sala Juzgadora deliberó a puertas cerradas. En una hora, los legisladores fijaron posición y sellaron la votación.
Qué implica la absolución
La decisión significa que:
- Basanta vuelve inmediatamente a su cargo de vocal del Tribunal Superior de Justicia.
- Recupera el sueldo retenido.
- El juicio político queda archivado.
Más allá del veredicto, el proceso deja una lectura política inevitable: el intento del Gobierno de avanzar con un jury terminó revelando inconsistencias internas, desorden estratégico y un manejo que finalmente reforzó la posición del funcionario que se intentaba cuestionar.
En palabras de más de un legislador al finalizar la sesión:
“Fue un juicio que empezó mal, se sostuvo peor y terminó evidenciando quién tenía razón.”
Documento
Te dejamos para que veas el docuemtno firmado de la absolución:



