Un grupo de policías de Santa Cruz —ocho mujeres y un hombre— se presentó este viernes por la mañana en la Casa de Gobierno, en Río Gallegos, para exigir la revisión de sus bajas. Denuncian haber sido pasados a retiro obligatorio de manera irregular, sin un diagnóstico médico real que justifique la medida, y piden recuperar sus puestos de trabajo.
La oficial Tamara Calisto contó que, tras 18 años de servicio, fue retirada con el 50% del sueldo por un diagnóstico psiquiátrico que, asegura, se le asignó sin una evaluación adecuada. “Somos policías reclamando. Queremos recuperar nuestro trabajo porque fuimos mal diagnosticados. En mi caso, un psiquiatra me colocó un diagnóstico sin evaluarme correctamente, y eso quedó en mi carpeta para justificar el retiro”, explicó.
Denuncias de acoso y abandono
Alicia Ojeda, otra de las manifestantes, señaló que hay compañeras que viajaron desde El Calafate y El Chaltén con situaciones similares, algunas incluso con denuncias por acoso y abuso de autoridad. “Vinimos pacíficamente para hablar con autoridades. En mi caso, hace cuatro años que espero una respuesta. Iba a ser ascendida, pero me iniciaron un sumario y me dieron de baja, pese a que la Justicia determinó falta de mérito en una causa en mi contra, que fue legítima defensa en un enfrentamiento armado”, relató.
Ojeda agregó que no confían en el ministro de Seguridad, ya que —según dijo— nunca les brindó respuestas. “Tenemos hijos, familias con problemas y necesitamos una solución”, remarcó.
La mayoría de las y los afectados cuenta con representación legal y busca revertir las decisiones administrativas que los dejaron sin sustento económico. El pedido central es que se revisen sus expedientes y se corrijan las presuntas irregularidades.
La manifestación se desarrolló de manera pacífica, aunque advirtieron que continuarán visibilizando sus casos hasta obtener una respuesta concreta.
Fuente: Diario Nuevo Día

