Afiliados, fiscales y referentes territoriales aseguran que después de trabajar durante las campañas quedaron afuera de la estructura partidaria. Cuestionan decisiones internas, afiliaciones y una conducción que —según sus testimonios— dejó poco espacio para quienes piensan diferente.
La interna de La Libertad Avanza (LLA) en Santa Cruz vuelve a quedar expuesta a partir de una serie de testimonios de militantes, afiliados y referentes territoriales que aseguran sentirse desplazados de la estructura partidaria.
Según relataron distintas personas vinculadas al espacio, el malestar no comenzó ahora. Afirman que las diferencias vienen acumulándose desde las campañas de 2023 y que se profundizaron durante 2024, 2025 y lo que va de 2026.
El denominador común de los testimonios es una sensación de desencanto: personas que aseguran haber participado activamente en la construcción territorial de LLA, fiscalizado elecciones, conseguido votos y acompañado actividades políticas, pero que posteriormente quedaron relegadas de las decisiones.
De poner el cuerpo en campaña a quedar afuera
Militantes de Río Gallegos y de distintas localidades del interior describen situaciones similares.
Según sus propios relatos, durante las campañas fueron convocados para organizar actividades, fiscalizar mesas, conseguir adhesiones y sostener la presencia territorial de La Libertad Avanza.
Sin embargo, aseguran que, una vez consolidada la estructura política y electoral, muchos comenzaron a perder participación.
Algunos hablan de desplazamientos internos, otros de dificultades para avanzar con afiliaciones y también hay quienes aseguran haber perdido espacios laborales luego de expresar diferencias o cuestionar determinadas decisiones.
Son testimonios que, por ahora, forman parte de un reclamo político interno y que deberían ser respondidos por la conducción partidaria.
El costo de pensar diferente
Uno de los principales cuestionamientos apunta al manejo de las diferencias internas.
Militantes consultados sostienen que dentro del espacio existe poco margen para cuestionar decisiones de la conducción y que quienes expresan posiciones diferentes pueden terminar alejados de la estructura.
“Hay cosas que no se pueden decir”, es una de las ideas que aparece reiteradamente en los testimonios recogidos.
El planteo excede una disputa personal. La pregunta que queda instalada es si una fuerza que llegó a la política prometiendo terminar con determinadas prácticas de la vieja política puede construir internamente mecanismos de participación suficientemente amplios para contener a quienes ayudaron a construirla desde abajo.
Guzmán y una conducción cada vez más cuestionada
El diputado nacional Jairo Guzmán es actualmente una de las principales figuras de La Libertad Avanza en Santa Cruz y ocupa un lugar central en la conducción política del espacio.
Quienes hoy cuestionan el funcionamiento interno de LLA recuerdan precisamente el esfuerzo realizado durante los primeros años, cuando el partido todavía no contaba con una estructura consolidada.
El contraste que señalan es evidente: mientras la fuerza logró representación institucional, parte de aquellos militantes que estuvieron en las primeras filas aseguran haber quedado afuera.
Para ellos, el problema no es solamente quién ocupa un cargo o quién tiene una función partidaria. Es qué lugar tienen hoy aquellos que hicieron territorio cuando todavía no había estructura, recursos ni cargos.
Reclamos que vienen de antes
Los cuestionamientos tampoco serían nuevos.
Durante 2025 ya habían aparecido reclamos vinculados con el funcionamiento interno del espacio, incluyendo pedidos relacionados con padrones, balances, afiliaciones, Junta Electoral y mecanismos de participación partidaria.
Ahora, según los testimonios recogidos, aquellas diferencias lejos de desaparecer se habrían profundizado.
El escenario vuelve a poner sobre la mesa una discusión que atraviesa a buena parte de las fuerzas políticas: ¿qué sucede con la militancia cuando un espacio pasa de ser una construcción electoral a convertirse en una estructura con cargos y poder institucional?
Transparencia, participación y respuestas
Los militantes que plantean estos cuestionamientos reclaman explicaciones concretas sobre el funcionamiento de la estructura partidaria, los criterios utilizados para las afiliaciones, la participación de las distintas localidades y el lugar que tendrán quienes acompañaron al espacio desde sus comienzos.
Hasta el momento, los testimonios expresan principalmente la mirada de quienes se sienten desplazados. La conducción de La Libertad Avanza en Santa Cruz tendrá la posibilidad de responder y explicar públicamente su posición.
Porque si algo queda claro es que el conflicto ya no parece limitarse a una diferencia entre dirigentes.
Es una discusión sobre la identidad que pretende construir LLA en Santa Cruz y sobre el lugar que tendrán aquellos militantes que estuvieron cuando todavía no había bancas, estructuras ni cargos.
La pregunta política queda abierta:
¿La Libertad Avanza construirá una estructura donde haya lugar para la crítica y la participación, o terminará perdiendo a quienes ayudaron a construirla desde el territorio?

