En una provincia atravesada por conflictos salariales, hospitales con dificultades, una Caja de Servicios Sociales cuestionada, reclamos policiales que llevan más de cuarenta días, docentes de paro y trabajadores estatales que denuncian no llegar a fin de mes, el gobernador Claudio Vidal volvió a presentar un nuevo proyecto que genera fuertes interrogantes sobre las prioridades de su gestión.
Desde Córdoba, el mandatario anunció que avanza en las gestiones para adquirir un coche motor turístico destinado a recuperar el histórico tren de la zona norte de Santa Cruz. La iniciativa fue presentada como parte de un proyecto para fortalecer el turismo y rescatar el patrimonio ferroviario de la provincia.
Mientras tanto, en Santa Cruz la realidad parece transitar un camino muy distinto.
Hace apenas unos días, el propio Gobierno argumentaba que no existían recursos suficientes para otorgar mejores aumentos salariales a policías, penitenciarios y trabajadores estatales. Ese mismo argumento fue utilizado durante las negociaciones paritarias y terminó derivando en aumentos impuestos por decreto, muchos de ellos con componentes no remunerativos.
A esa situación se suma el malestar de miles de afiliados de la Caja de Servicios Sociales, los reclamos por medicamentos, derivaciones demoradas y la continuidad de conflictos en distintos organismos públicos.
Sin embargo, las prioridades del Ejecutivo parecen orientarse hacia otros objetivos.
Hace 2 días, la gestión provincial también fue cuestionada por el importante despliegue realizado en la Exposición Rural de Palermo, uno de los eventos más representativos del sector agropecuario argentino, donde Santa Cruz montó un stand institucional en medio de la crisis económica que atraviesa la provincia.
Ahora, el anuncio sobre la recuperación del tren vuelve a instalar el debate.
Nadie discute el valor histórico del patrimonio ferroviario ni el potencial turístico que podría representar una iniciativa de estas características. Lo que muchos ciudadanos comienzan a preguntarse es si este es el momento adecuado para destinar recursos y esfuerzos a ese tipo de proyectos cuando una parte importante de la administración pública continúa reclamando salarios dignos y mejores condiciones laborales.
Mientras el Gobierno habla de turismo, identidad y desarrollo, en todo el territorio santacruceño se habla de hambre y falta de trabajo, mientras tanto en la provincia continúan los acampes, los paros y las movilizaciones de trabajadores que sostienen que ya no pueden afrontar el costo de vida.
En sus redes sociales, Vidal cerró el anuncio con una frase que ya se volvió habitual:
«Santa Cruz Puede y Tiene Rumbo».
La pregunta que hoy recorre buena parte de la provincia es otra:
¿Cuál es ese rumbo?
¿El de una provincia que asegura no tener recursos para recomponer salarios, pero encuentra fondos para promocionarse en grandes exposiciones y avanzar con nuevos proyectos turísticos?
¿O el de una gestión que, antes de pensar en locomotoras, debería intentar sacar del andén los problemas urgentes que hoy afectan a miles de santacruceños?
Porque mientras el Gobierno habla del tren del futuro, una gran parte de la provincia sigue esperando respuestas mucho más inmediatas: salud, trabajo, salarios y diálogo.

