En una nueva jornada marcada por las bajas temperaturas y la nieve que cubre Río Gallegos, los trabajadores del Servicio Penitenciario Provincial continúan sosteniendo el acampe frente a Casa de Gobierno. El conflicto salarial ya supera los 40 días, y lejos de descomprimirse, los efectivos aseguran que la única salida es el diálogo directo con el gobernador Claudio Vidal.
En diálogo con Notidiario24, el Ayudante de Primera Miguel Trajicelíc describió la realidad que atraviesan quienes permanecen día y noche en el campamento.
«Ya son más de 40 días que venimos con esta lucha por un salario digno. Hemos tenido altos y bajos, pero siempre apostamos al diálogo. Lo único que queremos es ser escuchados y pelear por un sueldo digno», expresó.
El penitenciario explicó que durante la jornada mantuvieron una reunión entre los voceros de Río Gallegos, donde decidieron continuar con las medidas de fuerza.
«No hay política detrás del reclamo»
Miguel volvió a rechazar las versiones que intentan vincular el conflicto con intereses políticos y aseguró que el único objetivo de quienes permanecen en el acampe es mejorar las condiciones salariales.
«Desde que empezó todo esto dijimos que no hay nada político. Somos trabajadores reclamando un salario digno.»
Además, hizo referencia al pedido del Gobierno de modificar los interlocutores en la mesa de negociación.
«Nos dijeron que no querían ver algunas caras. Por eso empezaron a participar otros compañeros como voceros. Pero estén quienes estén, todos pensamos lo mismo y tenemos la misma convicción.»
«Tengo 23 años de servicio y compañeros que no llegan a fin de mes»
Con casi un cuarto de siglo dentro del Servicio Penitenciario, Miguel aseguró que el reclamo representa la realidad de cientos de trabajadores.
«Tengo 23 años de servicio y estoy a punto de jubilarme. Tengo compañeros con jerarquías más bajas que directamente no llegan a fin de mes.»
Para el efectivo, el conflicto solamente puede resolverse con una decisión política.
«El único que puede destrabar esto es el gobernador.»

«Yo lo voté esperando un cambio»
Uno de los momentos más fuertes de la entrevista llegó cuando reconoció haber acompañado con su voto al actual gobernador.
«Yo soy uno de los que lo votó. Lo hice esperando un cambio, esperando que nos escuchen. Lamentablemente ese cambio no llegó.»
Y agregó:
«No tendríamos que estar hace 40 días pasando frío, con compañeros enfermos y nuestras familias sufriendo. Señor gobernador, siéntese a hablar con nosotros. Estamos dispuestos al diálogo.»
La realidad detrás del uniforme
Miguel también compartió la situación que vive puertas adentro de su hogar.
Contó que tiene un hijo con discapacidad y que el monto que percibe por esa asistencia resulta insuficiente frente a los gastos que enfrenta cada mes.
«Cobro 60 mil pesos por mi hijo con discapacidad. Solo entre los medicamentos de él y los míos superamos los 130 mil pesos mensuales.»
Explicó además que, junto a su esposa, deben organizarse permanentemente para poder cuidar a su hijo y sostener económicamente a la familia.
«Acá no hay ganadores»
Sobre el final de la entrevista, el penitenciario cuestionó las lecturas políticas que intentan presentar el conflicto como una disputa entre vencedores y derrotados.
«Acá no gana nadie. Los únicos que pierden son la sociedad, por la inseguridad que genera este conflicto, y nosotros, que dejamos todos los días a nuestras familias para estar acá.»
Finalmente, dejó un mensaje dirigido al Gobierno provincial.
«Nosotros no queremos vivir en una carpa, con frío y hambre. Queremos volver a trabajar con tranquilidad, pero con un salario digno. Todavía estamos a tiempo de encontrar una solución, si existe la voluntad de sentarse a dialogar.»

