La causa por la muerte de Michael “Camaleón” Iturra y Diego Sosa podría sumar un nuevo capítulo judicial. Tras la condena a dos años de prisión en suspenso dictada contra Jorge Fernando Cruz por homicidio culposo agravado por la pluralidad de víctimas, la defensa adelantó que estudia presentar un recurso de casación ante el Tribunal Superior de Justicia de Santa Cruz.
El abogado Gabriel Giordano confirmó que no aceptarán la sentencia emitida por la Cámara Criminal de la Primera Circunscripción Judicial y aseguró que analizarán en detalle los fundamentos del fallo una vez que reciban la copia completa de la resolución.
“No nos vamos a quedar con esta condena”, afirmó el letrado, quien anticipó que mantendrá una reunión con su defendido para definir los próximos pasos procesales.
Cuestionamientos a la sentencia
Giordano sostuvo que existen aspectos de la resolución que deberán ser revisados, especialmente en relación con la fundamentación de la pena impuesta.
Según explicó, la Cámara resolvió distintos planteos durante el juicio, entre ellos una nulidad parcial vinculada a los alegatos de las querellas y otras cuestiones técnicas que ahora serán objeto de análisis por parte de la defensa.
El abogado consideró además que la sentencia no explicaría con precisión los argumentos jurídicos utilizados para determinar la pena aplicada.
Críticas por la absolución de Romero
Otro de los puntos cuestionados por la defensa es la absolución de Rubén Rogelio Romero, quien también había llegado al juicio como imputado.
Giordano adelantó que realizará un planteo específico sobre esa decisión judicial al considerar que Romero tuvo participación en distintas etapas vinculadas a la obra donde ocurrió el accidente fatal.
“Vamos a hacer un cuestionamiento severo respecto de esa absolución”, señaló.
Debate sobre el sistema judicial
Durante sus declaraciones, el abogado también puso en discusión la estructura recursiva del sistema judicial santacruceño y volvió a plantear la necesidad de crear una Cámara de Casación Penal en la provincia.
Según indicó, la inexistencia de una instancia específica para revisar sentencias penales genera demoras y dificultades procesales tanto para imputados como para víctimas.
Un caso que sigue abierto
La causa investiga las responsabilidades por la muerte de Michael Iturra y Diego Sosa, quienes fallecieron en 2019 mientras realizaban tareas sobre una estructura de gran altura en Río Gallegos.
La sentencia condenó a Jorge Cruz a dos años de prisión en suspenso y estableció reglas de conducta por cuatro años, mientras que Rubén Romero fue absuelto por el beneficio de la duda.
Ahora, la presentación de un eventual recurso podría trasladar el expediente al Tribunal Superior de Justicia y abrir una nueva instancia de revisión sobre uno de los casos judiciales más resonantes de los últimos años en Santa Cruz.

