La crisis que atraviesan las fuerzas de seguridad de Santa Cruz suma un nuevo episodio que vuelve a encender las alarmas. En las últimas horas, una comisión del Servicio Penitenciario Provincial protagonizó un vuelco mientras se dirigía hacia Pico Truncado para reforzar la alcaldía de esa localidad.
El hecho ocurre en un contexto de fuerte conflicto salarial y laboral que mantiene movilizados tanto a efectivos policiales como penitenciarios en distintos puntos de la provincia. Y llega apenas días después de la conmoción generada por la muerte del subcomisario Cristian Jaramillo, un caso que abrió un profundo debate sobre las condiciones de trabajo dentro de las fuerzas de seguridad.
Según pudo saber este medio, los agentes habían sido enviados por disposición de la jefatura para cubrir servicios ante la falta de personal disponible, producto de las medidas de fuerza que se desarrollan en todo el territorio provincial.
En un primer momento trascendió que el traslado se realizaba en un vehículo particular. Sin embargo, posteriormente se confirmó que el automóvil involucrado en el siniestro fue un Toyota Etios blanco perteneciente al Servicio Penitenciario Provincial, utilizado para el traslado de la comisión.
Afortunadamente, los ocupantes fueron asistidos y no se registraron lesiones de gravedad. No obstante, el episodio generó preocupación dentro de la fuerza y volvió a poner sobre la mesa el debate acerca de las condiciones de trabajo, la disponibilidad de recursos y la situación que atraviesa actualmente el sistema de seguridad provincial.
Mientras continúan los reclamos salariales y las medidas de fuerza en distintos sectores, el accidente reaviva las críticas por la falta de respuestas concretas a las demandas de los trabajadores y la creciente tensión que atraviesan las fuerzas de seguridad de Santa Cruz.

