El verdadero desafío no es que entren dólares, sino: qué hacer con ellos.
En mi nuevo libro, “Fuga de Capitales. Causas y consecuencias”, destaco en uno de sus capítulos el denominado “caso noruego”. Desde que Noruega comenzó a recibir ingresos extraordinarios provenientes del petróleo a partir de la década del ’60, tomó una decisión estratégica poco común: invertir esos excedentes fuera de su economía doméstica mediante fondos soberanos administrados con criterios de largo plazo y política de Estado.

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La diferencia central es que ellos conocen perfectamente dónde están esos recursos, cómo se administran, cuál es su rendimiento y qué función cumplen dentro de su modelo económico.
Nuestra realidad es muy distinta.
En Argentina convivimos con un fenómeno prácticamente único en el mundo: una enorme masa de ahorro privado fuera del sistema financiero nacional. Lo que equivale —en términos comparativos— a tener cerca de «10 bancos centrales debajo del colchón», alojados en dólares físicos, inmuebles, cuentas en el exterior, acciones y otros activos financieros fuera del circuito local.
Así, contrariando uno de los principios básicos del capitalismo —la acumulación de capital como motor del crecimiento y del desarrollo— terminamos financiando otros mercados mientras debilitamos el propio.
El resultado es conocido: una de las mayores Formaciones de Activos Externos (FAE) medidas en dólares de América Latina.
Principales puntos
🔹 Energía, minería y agro pueden cambiar estructuralmente la Argentina.
🔹 Noruega entendió desde 1969 que los dólares extraordinarios no se gastan: se administran y se invierten a largo plazo mediante un fondo soberano.
🔹 Justamente ese es el caso que destaco en mi libro como una rareza mundial. Noruega invierte sistemáticamente fuera de su economía los excedentes del petróleo para evitar apreciación cambiaria y preservar riqueza para futuras generaciones.
🔹 Argentina representa la otra rareza global: la FAE estructural. Probablemente el único país donde sus propios ciudadanos sacan masivamente capital fuera del sistema financiero local durante décadas.
🔹 La diferencia es brutal: los noruegos saben exactamente qué hacer con sus excedentes. Nosotros todavía discutimos cómo evitar que se vayan.
🔹 El verdadero desafío argentino no es que entren dólares. Es que se queden fortaleciendo reservas y acumulación de capital. Y, fundamentalmente, definir qué hacer con ellos.

Nuevos ganadores en el esquema de capital financiero global
Las grandes fortunas ya no buscan solamente rentabilidad. Buscan estabilidad, baja presión fiscal y seguridad jurídica.
Mientras algunos países expulsan capital, otros compiten agresivamente por atraerlo. Hoy el dinero migra más rápido que las personas.
Dubái, Singapur y Suiza entendieron algo clave: en el nuevo mapa financiero global, atraer patrimonio también es una estrategia de poder.
La información es un dato. El criterio, ventaja.
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