El próximo 3 de marzo comenzará en Río Gallegos el juicio por el hundimiento del submarino ARA San Juan, ocurrido en noviembre de 2017 y que provocó la muerte de sus 44 tripulantes. El proceso estará a cargo del Tribunal Oral Federal de Santa Cruz y marcará un hecho histórico para la provincia.
Entre los imputados se encuentran altos mandos de la Armada Argentina, quienes deberán responder por presuntas responsabilidades en la cadena de mando. Durante la audiencia preparatoria se acordó la incorporación de material audiovisual y documentación confidencial, y se prevé la participación de más de 20 testigos, entre ellos sonaristas, oficiales y ex autoridades navales.
Valeria Carreras, abogada querellante en representación de 34 familias, confirmó que arribará a la ciudad para seguir de cerca el proceso. “Empezamos este juicio tan esperado con mucha expectativa y esperanza. Después de ocho años, las familias buscan verdad y justicia”, expresó.
La letrada sostuvo que el objetivo es que se establezcan responsabilidades en esta etapa del proceso y recordó que aún permanece abierta otra causa en instrucción en Caleta Olivia. “Queremos que se esclarezca lo ocurrido, que se evalúe la actuación de la cadena de mando y que se determine si se actuó con el debido auxilio”, señaló.
Carreras adelantó que estarán atentos a cada declaración testimonial para analizar posibles contradicciones respecto de lo manifestado anteriormente bajo juramento. “Vamos a revisar cada palabra”, afirmó.
En relación con la sede judicial, destacó: “Estamos convencidos de que en Río Gallegos vamos a obtener la imparcialidad necesaria. No pedimos favoritismo, pedimos que se evalúen las pruebas y se escuche a las familias”.
Finalmente, se refirió a la escasa repercusión nacional del inicio del juicio. “La causa del ARA San Juan ha tenido poca presencia en la agenda pública en los últimos años. Para las familias, este proceso es fundamental y esperamos que vuelva a estar en el centro del debate”, manifestó.
A casi nueve años del hundimiento, el juicio representa una instancia clave para avanzar en el esclarecimiento de uno de los episodios más dolorosos de la historia reciente argentina.

