La crisis sanitaria en Santa Cruz continúa profundizándose sin respuestas concretas del Gobierno Provincial. Este martes 20 de enero de 2026, pacientes trasplantados, oncológicos, diabéticos y personas con enfermedades crónicas y poco frecuentes volvieron a marchar por el centro de Río Gallegos para exigir la entrega urgente de medicamentos esenciales que la Caja de Servicios Sociales (CSS) continúa sin garantizar.
La movilización partió desde la intersección de Kirchner y San Martín y culminó frente a la Casa de Gobierno. El reclamo se suma a protestas previas y deja en evidencia el desgobierno y el mal manejo del Estado provincial, profundizado por la quita de medicamentos del vademécum y la falta de cobertura efectiva de la obra social.
Mientras los pacientes reclamaban por su derecho básico a la salud, medios oficialistas alineados al gobierno de Claudio Vidal se encontraban en las puertas del Municipio de Río Gallegos, arengando y desinformando a jubilados que se encuentran cobrando sus indemnizaciones tal como fueron acordadas oportunamente. Una vez más, se repite la misma lógica: confundir, enfrentar a vecinos con vecinos y desviar la atención del verdadero conflicto, utilizando relatos tergiversados con fines políticos.
Un sistema que se cae por deudas impagas
A este escenario crítico se suma un dato clave que grafica el abandono del Estado provincial: la farmacia que funcionaba en las oficinas de la mutual de los empleados de la Caja de Servicios Sociales tuvo que cerrar debido a que el Gobierno Provincial nunca saldó una deuda millonaria con los proveedores. De esta manera, un beneficio concreto que existía para los afiliados fue eliminado, dejando a miles de personas sin una herramienta esencial para acceder a su medicación.
“No se trata de una molestia, se trata de nuestra vida”, expresaron los manifestantes durante la marcha, advirtiendo que la interrupción de tratamientos no es un problema administrativo sino una amenaza directa a la vida de cientos de personas.
Excusas oficiales que no resuelven
En este contexto, el presidente de la CSS, Sergio Pérez Soruco, volvió a justificar la situación en supuestos problemas financieros y faltantes de laboratorio. Sin embargo, pacientes y familiares desmintieron esas versiones y señalaron que el origen del conflicto es la falta de pagos del Estado provincial, que impide cancelar deudas con laboratorios y droguerías.
Durante una reunión con afiliados y referentes de asociaciones, una paciente se descompensó producto del estrés y la angustia. Aun así, desde el Ejecutivo provincial solo se comprometieron a gestionar la llegada de los medicamentos en un plazo de diez días, un plazo considerado inaceptable por quienes dependen de tratamientos diarios para seguir con vida.
Testimonios que exponen el abandono
Adolfo “Fito” Cid, presidente de la Asociación de Enfermedades Poco Frecuentes y padre de Nadia Cid, primera trasplantada bipulmonar de la provincia, fue categórico:
“Diez días es una eternidad para alguien que no tiene medicación. Si no hay respuestas inmediatas, vamos a avanzar con acciones legales”.
Silvia Sabella, paciente con enfermedad de Crohn, denunció que hace dos meses no recibe su tratamiento biológico:
“Nos mienten diciendo que no hay medicamentos en los laboratorios. Esto no es político, es salud”.
Fernanda Gamondez, paciente oncológica, también cuestionó el discurso oficial:
“El cáncer no espera. Escuchamos excusas y culpas hacia los municipios, especialmente al de Río Gallegos, cuando todos sabemos que la responsabilidad es provincial”.
Provincia ausente, relato presente
Mientras los pacientes marchan, se descomponen en reuniones o se prestan medicamentos entre ellos para no morir, el Gobierno Provincial insiste en correr el eje del debate, amplificado por medios pautados que operan desde la desinformación y el sensacionalismo.
La estrategia es clara: instalar conflictos paralelos, enfrentar a la comunidad y tapar una realidad inocultable. La Caja de Servicios Sociales es responsabilidad exclusiva de la Provincia, y la falta de medicamentos no se resuelve con relatos ni con operaciones mediáticas.
“No vinimos con banderas políticas, pero ellos mismos politizan todo”, repitieron los manifestantes.
“No podemos seguir esperando”
Nadia Cid lo sintetizó con una frase que atraviesa todo el conflicto:
“Un solo día sin medicación puede generar el rechazo de un trasplante. No podemos seguir esperando”.
Mientras el Gobierno de Claudio Vidal continúa dilatando decisiones y permitiendo que sus medios afines desinformen y enfrenten a la sociedad, la crisis sanitaria se agrava. Y esta vez, las consecuencias no se miden en titulares, sino en vidas humanas.

