Piden la inmediata reincorporación de los 26 suspendidos, el levantamiento de sanciones y la reapertura de paritarias.
Durante la jornada de este miércoles, trabajadores de la Salud Pública de Santa Cruz realizaron una movilización por el centro de Río Gallegos que culminó en la Casa de Gobierno, en repudio a las suspensiones dispuestas por el Ejecutivo provincial contra 26 empleados del Hospital Regional Río Gallegos, sancionados tras participar de una protesta pacífica en el Ministerio de Salud el pasado 19 de septiembre, donde reclamaban la reapertura de paritarias salariales.
La concentración comenzó en el Hospital Regional Río Gallegos (HRRG) y avanzó por la avenida San Martín, hasta llegar al mástil ubicado en la intersección con la avenida Presidente Néstor Kirchner, donde se leyó un documento común en defensa de los derechos laborales y la libertad sindical.
Desde el sector de trabajadores autoconvocados de Salud, agradecieron la presencia de otros gremios, organizaciones sociales y vecinos que se sumaron a la marcha, y remarcaron que continuarán con las medidas de reclamo hasta obtener una respuesta concreta por parte del Gobierno provincial.
“Esta lucha es por todos los trabajadores. No puede haber sanciones por reclamar. Exigimos que se revierta la medida y se convoque de manera urgente a paritarias”, manifestaron.
Solidaridad docente
Durante la movilización, referentes de ADOSAC se hicieron presentes en señal de apoyo.
“Tratan de disciplinar y es importante que los gremios estemos en la lucha para que se deje sin efecto la suspensión. Si tocan a uno, tocan a todos”, expresó Alejandro Alegrete, dirigente docente, quien además llamó a la unidad sindical y al diálogo para encontrar una salida al conflicto.
La protesta, que reunió a trabajadores de Salud, Educación, SOEM, ANUSATE y familiares de los sancionados, tuvo como consigna central el rechazo a lo que consideran una persecución laboral y un intento de disciplinamiento hacia quienes alzan la voz en defensa de sus derechos.
“No hubo toma, no hubo daños. Fue una manifestación pacífica. Sin embargo, el Estado respondió con castigos y descuentos. Eso es inaceptable”, reiteraron los voceros de los autoconvocados, quienes insistieron en que las suspensiones constituyen un ataque directo al derecho a la protesta y una violación al Convenio Colectivo de Trabajo.
La marcha finalizó con un pedido unánime: que el Gobierno provincial deje sin efecto las sanciones y reabra las paritarias para discutir salarios en un contexto de fuerte crisis económica.