La institución que nos cobija, fundada por nuestros valiosos antecesores el 21 de enero de 1961, celebra hoy 64 años de vida. Años marcados por la relevancia y el protagonismo de sus mujeres y hombres en la esfera política, social y sindical de las provincias que integran nuestra jurisdicción geográfica de representación de nuestra Organización.
La historia de nuestra institución gremial siempre ha estado signada por la unión, los valores de confraternidad y el cuidado mutuo entre sus miembros: la Gran Familia Lucifuercista. Desde su fundación, cada año ha dejado una huella imborrable en nuestra historia colectiva: una historia de lucha, coraje, militancia y construcción inteligente en los tiempos de sueños compartidos.
Mediante el debate, la sinergia de ideas y el trabajo conjunto, hemos forjado una familia que supo defender sus derechos con inteligencia, tanto en las calles como en cada mesa de negociación, con esfuerzo y el acompañamiento inmensurable de todos y cada uno de nuestros afiliados, Compañeros y Compañeras.
A lo largo de nuestro camino, el Sindicato Regional de Luz y Fuerza de la Patagonia ha dado pasos decisivos en discusiones trascendentales, como la defensa de los Servicios Públicos Esenciales —muchas veces ignorados por los gobiernos de turno—; nuestro Convenio Colectivo de Trabajo, los recursos naturales y las cuencas hidrográficas, y el desarrollo armónico de nuestras comunidades. Todo esto, siempre poniendo en primer lugar a nuestros representados y a la comunidad, de la cual formamos parte.
Nuestra Organización ha reflejado desde siempre la visión de sus dirigentes: construir una Organización Regional con fuerte presencia social y territorial, abarcando las provincias de Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.
«Cada trabajador debe pensar que su futuro depende de lo que él haga y resuelva. Cuando los millones de Obreros del país piensen así, se organicen y se unan, no habrá poder en la tierra que pueda hacer que sean engañados, defraudados y estafados en su voluntad.» (Juan Domingo Perón)
Conciencia de Clase
La lucha de clases está más viva que nunca. Las élites han logrado dividirnos y hacernos creer que estamos solos, pero la verdad es que cuando los Trabajadores estamos unidos, somos fuertes e invencibles. Hoy enfrentamos un sistema que nos empobrece, nos precariza y nos obliga a competir entre nosotros. Nos quieren aislados porque saben que así perdemos nuestra fuerza.
El gobierno actual (Javier Milei) ya despidió, con sus políticas, a cientos de miles de Trabajadores del sector público y privado, mientras ignora el sufrimiento de nuestras familias. Este ataque no es casual, es parte de un plan para destruir a los Sindicatos, nuestra herramienta más poderosa para defender nuestros derechos. Quieren arrebatarnos nuestra conciencia de clase, hacernos olvidar y confundirnos sobre de dónde venimos y hacia dónde vamos; que somos parte de algo más grande. Pero esa conciencia puede y debe recuperarse. Cuando nos quitan todo: el trabajo, el pan, la vivienda, la salud y la dignidad, nos damos cuenta de que no podemos seguir esperando para reaccionar ante tantas provocaciones y atropellos a nuestros jubilados y pensionados, a nuestros enfermos, a nuestros hijos y nietos mal alimentados. Con una pobreza e indigencia que crecen cruelmente día tras día, nadie puede sentirse digno en una sociedad donde no hay igualdad ni un plato de comida en cada mesa.
Es en ese momento cuando dejamos de peticionar lo que es nuestro y empezamos a exigir lo que por derecho nos corresponde.
Como dijo J. D. Perón: «Nadie se realiza en una comunidad que no se realiza». El trabajo por sí solo no dignifica. El esclavo tenía trabajo; lo que dignifica es el derecho a un salario digno.
La clave está en la inteligencia de nuestro Gremio, en unirnos y marchar organizadamente y pacíficamente. Ningún cambio será posible si seguimos divididos. Nuestra fuerza está en la solidaridad, en reconocer al otro como Compañero. Juntos podemos recuperar lo que nos han robado y construir un futuro mejor para todos los Trabajadores y sus Familias; y ser solidarios con los Trabajadores y Trabajadoras de Organizaciones Hermanas que están pasando momentos duros y difíciles. En este año que recién comienza, estamos viendo lo que muchos no ven o no quieren ver ni escuchar.
Compañeros y Compañeras, en este nuevo aniversario, honremos nuestra historia retomando nuestras banderas de lucha con orgullo, recordando a nuestros Compañeros que dieron su vida para que hoy usufructuemos los logros de sus esfuerzos y sacrificios. Construyamos, desde cada lugar, una organización ejemplo de resistencia y compromiso militante, sin olvidar quiénes somos ni nuestras procedencias. Dejemos para otro momento las divergencias y diferencias. Trabajemos y militemos por la unidad del Gremio y de su Organización, el Sindicato. Ignoremos a los detractores de críticas fáciles, que nunca condujeron a nada positivo para el Gremio ni para el Sindicato, y que solo buscaron su propio beneficio.
¡Feliz aniversario! Compañeras y Compañeros ¡Viva Luz y Fuerza, hoy, mañana y siempre!
POR COMISIÓN DIRECTIVA SINDICATO REGIONAL DE LUZ Y FUERZA DE LA PATAGONIA
Juan Domingo Espinoza (Secretario General Ajunto)
Héctor Rubén González (Secretario General)


