El diputado alineado con el gobernador cuestionó la situación salarial de los municipales, mientras la Provincia llega a una nueva ronda de negociaciones con los gremios sin anticipar porcentajes de aumento. Después de una recomposición de apenas $82.000, dividida en seis cuotas y con la última prevista para fines de enero de 2027, los trabajadores siguen esperando una respuesta que esté a la altura de la crisis.
El diputado provincial José Luis Garrido salió a cuestionar al intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, por la falta de paritarias para los trabajadores municipales. Sin embargo, sus críticas abren otra pregunta: ¿qué pasa con los estatales provinciales bajo el gobierno de Claudio Vidal?
El gobernador había anticipado que en octubre se abriría una nueva instancia de negociación salarial. Ahora, el Ejecutivo confirmó que el jueves 29 de octubre convocará a los gremios de Salud, Educación y la Administración Central. Pero la convocatoria llega sin porcentajes de aumento ni una propuesta económica anunciada de antemano.
El secretario de Estado de Trabajo, Javier Aravena, sostuvo que primero escucharán los reclamos sindicales y que las cifras se discutirán durante las reuniones. Mientras tanto, los trabajadores siguen esperando una recomposición que permita recuperar parte del poder adquisitivo perdido.
$82.000 en seis cuotas: una miseria y una recomposición que quedó muy lejos
La última propuesta salarial aceptada por los gremios provinciales aliados al Gobierno (ATE, APAP y UPCN) fue de $82.000, distribuidos en seis cuotas, con el último tramo previsto para fines de enero de 2027.
En un contexto de inflación y aumento sostenido del costo de vida, el esquema deja una pregunta inevitable: ¿cuánto recupera realmente el trabajador cuando el incremento se paga en cuotas durante tantos meses?
La discusión no es solamente cuánto se anuncia, sino cuánto llega al bolsillo, cuándo se cobra y qué capacidad tiene ese aumento para acompañar los precios. Para miles de familias estatales, una recomposición de ese monto y con semejante plazo resulta insuficiente frente a los gastos cotidianos.
Convocan a paritarias, pero todavía no hay números
Aravena justificó la falta de una oferta previa al señalar que el Gobierno necesita escuchar las demandas de los sindicatos y evaluar las posibilidades financieras de la Provincia. También anticipó que podría participar un representante del Ministerio de Economía.
Sin embargo, por ahora no se conoce qué porcentaje estaría dispuesto a ofrecer el Ejecutivo ni cuál es el margen presupuestario concreto para atender los reclamos.
La convocatoria es un primer paso formal, pero no garantiza por sí misma una mejora salarial. La negociación recién tendrá contenido cuando aparezcan cifras concretas y una propuesta que los trabajadores puedan evaluar.
Garrido mira a Río Gallegos, pero la Provincia también debe responder
La situación de los municipales de Río Gallegos merece una discusión seria, tal como lo dijo el mismo intendente hace unos dias en el programa MOLOTOV. Pero si Garrido pone el foco en los salarios y las paritarias de la capital provincial, también corresponde examinar qué respuesta ofrece el Gobierno del que forma parte políticamente a los trabajadores de toda Santa Cruz.
¿Con qué autoridad se cuestiona la política salarial de un municipio mientras la Provincia convoca a los gremios sin anticipar una oferta y llega a esta instancia después de una recomposición de $82.000 en seis cuotas?
El 29 de octubre será una fecha clave para saber si la convocatoria abre una negociación real o queda reducida a una reunión sin números. Después de meses de pérdida del poder adquisitivo, los estatales no necesitan más anuncios: necesitan una propuesta concreta, plazos razonables y una recomposición que se note en el bolsillo.

