El secretario general del Sindicato Petrolero cuestionó los dos años de vigencia de la ley sin resultados para los trabajadores y reclamó que las operadoras expliquen sus planes de inversión ante los diputados. “No podemos permitir más que el futuro de la actividad petrolera lo tenga una sola persona con su lapicera”, afirmó.
El pase a archivo de la Emergencia Hidrocarburífera abrió un nuevo frente político para el gobierno de Claudio Vidal. Después de las movilizaciones y las gestiones para frenar la iniciativa, el secretario general del Sindicato Petrolero, Rafael Guenchenen, cuestionó los resultados de los dos años en que la provincia contó con esa herramienta legal y reclamó un cambio de rumbo para recuperar la actividad y defender los puestos de trabajo.
“Vivimos dos años donde la provincia tuvo esta resolución, esta ley en la mano, y miren dónde estamos, miren cómo terminamos”, sostuvo Guenchenen, al referirse al escenario que atraviesa el sector.
El dirigente puso el foco en la reducción de personal y en la necesidad de que las empresas conviertan sus anuncios de inversión en compromisos concretos. Según planteó, el contexto actual ofrece oportunidades para reactivar los yacimientos y mejorar la producción, pero advirtió que Santa Cruz corre el riesgo de seguir relegada frente a otras provincias petroleras.
Guenchenen pidió que las inversiones pasen por la Legislatura
Uno de los cuestionamientos centrales estuvo dirigido a la forma en que se toman las decisiones sobre el futuro petrolero de Santa Cruz. Guenchenen reclamó que los planes de inversión anunciados por las operadoras sean presentados ante la Cámara de Diputados, donde puedan discutirse y evaluarse públicamente.
“No podemos permitir más que la lapicera, el futuro de la actividad petrolera, la tenga una sola persona con su lapicera”, afirmó.
El planteo apunta a que las decisiones sobre inversiones, producción y empleo no queden concentradas en el Poder Ejecutivo, sino que tengan debate legislativo y participación de los representantes provinciales.
También rechazó el argumento de que los yacimientos santacruceños estén agotados. Para el dirigente, todavía existe potencial productivo, pero hacen falta condiciones para que las empresas inviertan en nuevas alternativas, incluido el desarrollo no convencional.
“Vamos a ver pasar cómo invierten en Chubut, invierten en Neuquén, y Santa Cruz sigue postergado”, advirtió.
Dos años de emergencia y trabajadores que siguen esperando
Guenchenen también respondió a las declaraciones del ministro de Energía sobre los pasos que podrían darse una vez que se pronuncie la Justicia. El sindicalista recordó que la provincia contó durante dos años con la ley de emergencia y sostuvo que ese período no se tradujo en una mejora para los trabajadores.
“La tuvieron dos años en la mano y los compañeros todavía siguen ahí. Peor que antes”, expresó, en referencia a los trabajadores que continúan reclamando respuestas.
La discusión por la emergencia hidrocarburífera expone así una diferencia sobre cómo enfrentar la crisis del sector: mientras el Gobierno provincial defendió esa herramienta, desde el sindicato cuestionan sus resultados y reclaman que las decisiones se traduzcan en inversiones y empleo efectivo.
“No voy a permitir que salga un solo tipo más de la actividad”
El cierre del discurso tuvo un mensaje directo sobre la defensa de los puestos laborales. Guenchenen advirtió que el gremio no aceptará nuevos despidos y anticipó que, si se producen cesantías, saldrán a reclamar donde sea necesario.
“Yo no le voy a permitir que salga un solo tipo más de la actividad. Si me echan a gente, nos vamos a tener que ir a donde sea, reclamando los puestos de trabajo”, sostuvo.
El pase a archivo de la Emergencia Hidrocarburífera representa un revés para la iniciativa que estuvo vigente durante la gestión de Vidal. Pero el conflicto de fondo sigue abierto: la caída del empleo, el futuro de los yacimientos y la llegada de inversiones que permitan recuperar la actividad.
Para los trabajadores, la discusión no termina con una ley que va al archivo. La medida de cualquier política petrolera será si logra frenar los despidos, sostener los puestos existentes y devolverle a Santa Cruz un lugar en el mapa de las inversiones energéticas.

