La tensión política en el Concejo Deliberante de Río Gallegos volvió a escalar tras las declaraciones de la concejal Soledad Kamu, quien salió a responder públicamente las denuncias impulsadas por la actual presidenta del cuerpo, Daniela D’Amico, por presuntas irregularidades administrativas durante la gestión 2025.
Sin embargo, más allá de la disputa institucional, el conflicto volvió a poner sobre la mesa una fuerte crítica hacia la conducción política del Concejo: la utilización permanente del escándalo mediático, las acusaciones públicas y la judicialización de la política como eje central de gestión.
Desde distintos sectores comenzaron a cuestionar que mientras la ciudad atraviesa problemas estructurales vinculados a servicios, obras y crisis social, gran parte de la agenda legislativa quede reducida a denuncias, conferencias y enfrentamientos personales.
En ese contexto, Kamu rechazó categóricamente las acusaciones en su contra y pidió que la Justicia investigue los hechos denunciados sin convertir el tema en un “show mediático”.
“Si ella cree que hay algo irregular, que vaya y lo denuncie como corresponde, pero no que salga a apuntar con el dedo queriéndome culpar de algo”, expresó la edil de Unión por la Patria.
Además, cuestionó la forma en que se instaló públicamente el tema, especialmente en relación a compras de plantas y macetas utilizadas para intentar construir una supuesta maniobra irregular.
“Salen en los medios y hacen creer como si tuviera un vivero. Los precios no los pongo yo y además no son compras personales”, sostuvo.
Kamu también defendió su trayectoria política y aseguró que nunca utilizó la función pública para beneficio propio.
“Soy una trabajadora, vengo de una familia trabajadora y vivo de un sueldo como cualquier vecino”, afirmó.
Las críticas hacia D’Amico crecieron luego de que distintos concejales y sectores políticos comenzaran a señalar que la actual conducción del Concejo Deliberante prioriza el conflicto mediático por encima del debate de proyectos concretos para la ciudad.
“Río Gallegos necesita dirigentes que discutan soluciones reales y no dirigentes que hagan política ensuciando personas todos los días”, expresaron desde sectores cercanos al bloque opositor.
Además, remarcaron que la exposición pública permanente y las denuncias sin resolución judicial terminan deteriorando aún más la credibilidad institucional del cuerpo legislativo.
En ese sentido, la propia Kamu sostuvo que podrían existir errores administrativos, pero rechazó de plano las acusaciones de robo o corrupción.
“Pudieron existir cuestiones administrativas que se hayan escapado, como puede pasar en cualquier trabajo, pero decir que hubo un robo millonario es una barbaridad y una locura”, concluyó.

