El conflicto docente en Santa Cruz suma un nuevo capítulo. El Congreso Extraordinario de ADOSAC resolvió un paro de 72 horas que se llevará adelante los días martes 28, miércoles 29 y jueves 30 de abril, en reclamo por la falta de convocatoria a paritarias, la ausencia de una recomposición salarial y la creciente preocupación por la estabilidad laboral.
La medida fue definida por el gremio provincial en medio de un fuerte malestar del sector, que denuncia la falta de respuestas concretas por parte del Gobierno frente a una situación que, aseguran, se vuelve cada vez más crítica para los trabajadores de la educación.
A través de un comunicado difundido públicamente, ADOSAC resumió los principales puntos del reclamo con una consigna contundente: “Sin paritaria, sin aumento salarial, sin estabilidad laboral y con despidos”.
Desde el sindicato señalaron que la falta de negociación salarial y la ausencia de certezas laborales profundizan el conflicto y obligan a sostener medidas de fuerza en defensa de los derechos docentes.
Además, remarcaron que la situación actual refleja un escenario de ajuste que impacta de lleno en el sistema educativo y en las condiciones de trabajo de los educadores santacruceños.
Bajo esa línea, el gremio sostuvo que la decisión de avanzar con un nuevo paro responde a la necesidad de visibilizar el reclamo y reforzar la lucha frente a las políticas oficiales.
La medida de fuerza se extenderá durante tres jornadas consecutivas y afectará el normal dictado de clases en distintos establecimientos educativos de la provincia.
Entre los principales reclamos, ADOSAC insiste en la urgente apertura de paritarias, una actualización salarial acorde al contexto económico y garantías de estabilidad laboral para los trabajadores de la educación.
También manifestaron preocupación por la existencia de despidos, otro de los puntos que el gremio incluyó dentro del conflicto y que profundiza el malestar en el sector.
Con este nuevo paro, el sindicato vuelve a marcar distancia con el Gobierno provincial y deja en claro que, sin respuestas concretas, el conflicto docente seguirá escalando.

