La Confederación General del Trabajo (CGT) Zona Sur atraviesa un nuevo proceso de reorganización con el objetivo de renovar su conducción y evitar una elección interna que profundice las divisiones dentro del movimiento obrero.
Cerca de 30 gremios participaron de una reunión realizada en la sede de UTHGRA, donde los secretarios generales coincidieron en avanzar hacia un esquema de conducción basado en un triunvirato, con la incorporación obligatoria de un lugar destinado al cupo femenino.
Uno de los referentes sindicales que se expresó sobre este proceso fue Roberto León, titular del Sindicato de Panaderos de Santa Cruz, quien remarcó la necesidad de alcanzar consensos para no repetir los conflictos internos que marcaron la última renovación.
“Lo que no queremos es volver a una elección interna como la de hace cuatro años, que lo único que hizo fue dividir más la relación dentro de la CGT. Este año queremos ponernos de acuerdo”, sostuvo.
Según explicó, todavía no existe consenso sobre quiénes integrarán el nuevo triunvirato, aunque entre los posibles nombres aparecen dirigentes de UOCRA, UPCN, Camioneros, Comercio, SOEM y el propio León.
Uno de los puntos destacados del encuentro fue la decisión de garantizar la participación femenina dentro de la nueva conducción. En ese marco, comenzaron a sonar los nombres de María Eugenia Pacheco y Silvia Silva como posibles representantes para ocupar ese espacio.
León valoró especialmente la amplia participación sindical en la reunión y advirtió que, sin acuerdo interno, la CGT Nacional podría no reconocer la nueva conducción.
“Si no nos ponemos de acuerdo, la Secretaría del Interior no dejará al nuevo triunvirato en funciones. La CGT Nacional no acepta internas y si no baja la aprobación desde Nación, no hay legalidad”, explicó.
La próxima reunión quedó fijada para la semana próxima, donde se espera avanzar en definiciones concretas.
Críticas a la CGT Nacional
Más allá de la discusión interna, León también fue crítico con el rol que viene desempeñando la CGT a nivel nacional frente al ajuste impulsado por el gobierno de Javier Milei.
“Llevamos unos cuantos años con una CGT no combativa. Lo vemos todos los días y lo sufrimos todos los días”, afirmó.
En esa línea, cuestionó especialmente las negociaciones en torno a la reforma laboral, donde —según señaló— se priorizó sostener la cuota solidaria sindical antes que defender otros derechos laborales fundamentales.
“Se podrían haber negociado otras cosas como las indemnizaciones. Hubo muchas críticas, pero hoy vemos que la Justicia no está avalando gran parte de esa reforma”, concluyó.
La discusión en Zona Sur ahora pasa por lograr una síntesis que permita fortalecer la representación gremial sin repetir viejas fracturas, en un contexto económico y social cada vez más complejo para los trabajadores.

