Trabajadores y trabajadoras del Tribunal de Cuentas de Santa Cruz realizaron una nueva jornada de protesta en la esquina de España y Alberdi, frente al organismo provincial, para visibilizar un extenso pliego de reclamos que, aseguran, continúa sin respuestas por parte de las autoridades.
La medida fue impulsada por el personal nucleado en APOC, gremio que representa a los organismos de control, y se centró principalmente en la exigencia de una urgente recomposición salarial, además de denuncias vinculadas al funcionamiento interno del organismo y a la falta de independencia institucional.
Desde el sector señalaron que existe una fuerte brecha salarial respecto de otros entes provinciales y municipales, además de trabajadores que se encuentran por debajo de la línea de pobreza pese a desempeñar tareas técnicas y de alta responsabilidad dentro del sistema de control estatal.
“Estamos reclamando por mejoras salariales, pero también por el respeto a la función que cumplimos como auditores y trabajadores del Tribunal de Cuentas”, expresaron desde el gremio.

Uno de los puntos más sensibles del reclamo apunta a la actual conducción del organismo, particularmente por la designación de una ex ministra de Economía al frente del Tribunal, situación que consideran incompatible con la función de control.
Desde APOC advirtieron que esta situación afecta directamente la independencia institucional, ya que quien anteriormente formó parte del Ejecutivo ahora debe auditar su propia gestión.
“Hoy la máxima autoridad del Tribunal de Cuentas se está controlando a sí misma, y eso rompe con el principio de independencia que debe tener el organismo”, remarcaron.

También cuestionaron la designación de una vocal proveniente de otra provincia, señalando que no conoce la realidad administrativa santacruceña y que mantiene un esquema de viajes permanentes con recursos oficiales, mientras los auditores aseguran no contar ni siquiera con presupuesto para cumplir comisiones de trabajo en el interior provincial.
Otro de los reclamos centrales es el pase a planta permanente de trabajadores que llevan años en condiciones de precariedad laboral. Según indicaron, hay empleados con más de seis años de antigüedad que aún no fueron regularizados, pese a promesas y expedientes que, aseguran, nunca avanzan.
A esto se suma la falta total de diálogo con las actuales autoridades. Desde el gremio sostienen que solo existió una reunión inicial y que desde entonces no hubo respuestas concretas ni avances en ninguno de los planteos presentados.

El malestar también revive viejas tensiones, como el recordado ofrecimiento del año pasado durante una conciliación obligatoria, cuando desde la conducción anterior se propuso premiar al “empleado del año” con un viaje a Buenos Aires, una propuesta que fue rechazada de plano por los trabajadores.
Actualmente, APOC integra el Frente Sindical provincial y acompaña el reclamo general de distintos sectores estatales que denuncian la falta de paritarias reales y respuestas concretas por parte del Gobierno.
La protesta continuará mientras no exista una mesa de diálogo seria que permita discutir salarios, condiciones laborales y el normal funcionamiento de un organismo clave para el control de los fondos públicos en Santa Cruz.

