El intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, participó en la Ciudad de Buenos Aires de una convocatoria junto a jefes comunales de distintos puntos del país, donde impulsaron un reclamo conjunto para exigir la baja en el precio de los combustibles y la reactivación de la obra pública.
La actividad se desarrolló en el centro porteño, donde los intendentes firmaron un documento dirigido al Ministerio de Economía de la Nación, advirtiendo sobre el impacto que tienen los altos costos de la nafta en las economías regionales y la paralización de obras clave para el desarrollo de las ciudades del interior.
Tras la firma, los mandatarios se movilizaron hasta la sede del Ministerio y luego realizaron una imagen institucional frente a Casa de Gobierno, en señal de unidad y como forma de visibilizar el reclamo.
La jornada continuó en el marco de una reunión de la Federación Argentina de Municipios (FAM), donde se analizó el contexto económico actual y las consecuencias de las políticas nacionales en los municipios.
En ese sentido, Grasso sostuvo la necesidad de defender los intereses del interior y garantizar que los recursos lleguen a las comunidades, con el objetivo de sostener obras y mejorar la calidad de vida de los vecinos.

