La crisis interna del bloque “Por Santa Cruz” sumó un nuevo capítulo este viernes y dejó al oficialismo sin mayoría propia en la Legislatura. Las salidas de Mario Piero Boffi y Alfredo Martínez Alfaro profundizaron las diferencias internas y redujeron el bloque de 13 a 11 diputados, obligando ahora al gobierno a depender de acuerdos para avanzar con cualquier proyecto.
La renuncia de Boffi, diputado por Puerto San Julián y referente del radicalismo dentro del espacio, dejó al descubierto el malestar interno. El legislador cuestionó la falta de debate y las posturas cerradas dentro del bloque: aseguró que continuará trabajando, pero fuera de un ámbito donde “no se avanza en las discusiones legislativas”.
A este escenario se suma la salida previa de Martínez Alfaro, quien ya había marcado distancia del oficialismo, y la renuncia de Santiago Aberastain a la presidencia del bloque, lo que evidencia una conducción debilitada y sin rumbo claro.
Hasta hace pocos días, el oficialismo lograba sostener su peso en el recinto con 12 diputados y el voto desempate de la presidencia. Hoy, ese margen desapareció. La nueva configuración lo deja sin control propio y lo obliga a negociar cada iniciativa en un contexto de creciente fragmentación.
El mapa legislativo se completa con bloques reducidos y espacios atomizados, lo que anticipa una etapa de mayor tensión política. Las diferencias que antes se mantenían puertas adentro ahora impactan directamente en la gobernabilidad y en la capacidad del oficialismo para sostener su agenda.

