La crisis salarial y laboral que atraviesan los estatales de Santa Cruz volvió a exponer la ausencia total de los sindicatos y la complicidad del gobierno provincial de Claudio Vidal, que parece tenerlos “alineados” mientras los trabajadores se organizan por su cuenta para reclamar lo que les corresponde.
Tensión en el Ministerio de Salud
Este jueves, trabajadores de la salud autoconvocados realizaron una asamblea frente al Ministerio de Salud para exigir recomposición salarial y mejoras en las condiciones laborales.
En medio de la protesta, ingresaron al edificio y, tras un forcejeo con la Policía de Santa Cruz, lograron llegar al despacho de la ministra María Lorena Ross, quien se encontraba reunida con el secretario de Trabajo, Javier Aravena.
Adentro, la situación se tornó caótica: gritos, discusiones y tensión entre los funcionarios provinciales y los trabajadores, que reclamaban respuestas concretas y una negociación seria.
“Pedimos la renuncia de estos funcionarios porque han demostrado ser inoperantes e incapaces de llevar adelante una negociación”, expresaron desde el sector autoconvocado.
Seis horas de espera, ningún gremio presente
Durante más de seis horas, los trabajadores esperaron la presencia de los sindicatos que representan al sector de la salud: ATE, APROSA, ATSA, UPCN y APAP.
Nadie apareció.
“Queda claro que los sindicatos están comprados por el gobierno, porque cuando los trabajadores vamos con la verdad y con propuestas que realmente llenen la panza y paguen nuestras deudas, les molesta”, denunciaron.

Perito Moreno también lucha
La situación no es exclusiva de la capital provincial.
En Perito Moreno, trabajadores municipales autoconvocados mantienen un acampe frente a la Municipalidad, exigiendo un salario digno. La protesta es sostenida día y noche, con el acompañamiento solidario de vecinos.
“Acá no hay banderas gremiales ni partidarias, somos empleados municipales como la mayoría de ustedes. Invitamos a todos los compañeros a sumarse”, expresaron desde el acampe, remarcando que el reclamo es transversal y sin intereses políticos.
Unidad y organización desde abajo
El denominador común es el mismo en todos los conflictos: abandono sindical, desidia estatal y trabajadores organizándose por su cuenta para no seguir perdiendo frente a la inflación.
“Esta lucha es por la dignidad y por el futuro de nuestras familias. El gobierno podrá tener a los gremios de su lado, pero a nosotros nos tiene en la calle, reclamando lo que es justo”, concluyeron.

