El nuevo régimen migratorio implementado por el Gobierno Nacional generó repercusiones en distintos sectores del país. En Río Gallegos, Pedro Díaz, referente de la Asociación Centro Chileno, cuestionó los cambios establecidos y reclamó mayor equidad en el tratamiento hacia los inmigrantes.
Según expresó, las medidas adoptadas por el Ejecutivo “no solo buscan restringir el acceso a la inmigración”, sino que también estarían orientadas a generar recursos “a través de un enfoque mercantilista”. Díaz calificó la nueva normativa como una decisión que carece de sensibilidad social.
En relación con el cobro de aranceles a estudiantes extranjeros, afirmó que se trata de un planteo sin sustento real, ya que “los extranjeros no llegan ni al dos por ciento del total de estudiantes universitarios en el país”. Además, planteó una situación concreta para ilustrar su postura: “En un aula con 20 estudiantes, si hay uno extranjero, ¿se le va a pedir que se retire o no se dará la clase por su presencia?”.
El dirigente también se mostró de acuerdo en que el Estado tiene derecho a restringir el ingreso de personas con antecedentes penales. Sin embargo, remarcó que el resto de las medidas implican “una falta de empatía y solidaridad”, en un contexto donde se necesitan respuestas humanas frente a las dificultades sociales.
Díaz destacó que Argentina cuenta con mecanismos de integración binacional, especialmente con países vecinos como Chile, y consideró necesario que se exijan reciprocidades. “Si Argentina brinda acceso a salud, educación y otros servicios a ciudadanos extranjeros, entonces debe plantear que los mismos beneficios se otorguen a los argentinos que cruzan la frontera”, señaló.
Finalmente, insistió en la necesidad de ampliar el enfoque: “No se trata de reducir derechos, sino de elevar el estándar de trato y dignidad. Acordemos para arriba, emparejemos para arriba, porque si no seguimos retrocediendo como sociedad”.

