Luego de los allanamientos realizados en el marco del operativo internacional “Aliados por la Infancia VI”, la secretaria de Niñez, Adolescencia y Familia de Río Gallegos, Julia Chalub, encendió una fuerte señal de alarma sobre la falta de trabajo articulado para prevenir delitos vinculados a la explotación sexual infantil.
La funcionaria sostuvo que la gravedad de la investigación exige una respuesta mucho más profunda y coordinada entre instituciones, especialmente en espacios clave como las escuelas, donde considera fundamental intervenir de manera preventiva.
En diálogo con un medio local, Chalub remarcó que los procedimientos realizados no responden a hechos aislados, sino a una investigación de gran escala que involucra a distintas ciudades e incluso a otros países.
“Estamos hablando de una situación gravísima. Cuando se realizan este tipo de allanamientos es porque ya existen muchos elementos que permiten configurar delitos de este tipo. Se está hablando de una red y eso es realmente muy preocupante”, expresó.
Desde la Secretaría municipal vienen desarrollando talleres sobre grooming, bullying y otras problemáticas vinculadas a la protección de niños, niñas y adolescentes, con el objetivo de anticiparse a este tipo de situaciones.
“El foco siempre tiene que estar en la prevención, porque hoy los chicos están expuestos permanentemente a dispositivos electrónicos y muchas veces los padres no saben con quiénes se comunican”, explicó.
También advirtió que detrás de estos delitos siempre existe un adulto que busca captar a menores en situación de vulnerabilidad, por lo que insistió en la necesidad de fortalecer los espacios de contención y detección temprana.
Para Chalub, la escuela ocupa un rol central en esa tarea, no solo como ámbito de prevención, sino también como lugar para convocar y trabajar junto a las familias.
Sin embargo, cuestionó que desde el Municipio muchas veces encuentran obstáculos para ingresar a los establecimientos educativos y desarrollar ese trabajo.
“A nosotros hoy se nos dificulta mucho entrar a las escuelas. Hay voluntad de algunos directivos, pero muchas veces no tenemos la recepción necesaria para poder trabajar. Son cuestiones caprichosas, porque tenemos los profesionales y las herramientas”, afirmó.
En ese sentido, fue más allá y vinculó estas dificultades con tensiones políticas entre Provincia y Municipio.
“Sabemos cómo es la relación entre la provincia y el municipio de Río Gallegos. Si no sumamos esfuerzos, es muy difícil avanzar en prevención”, sostuvo.
Además, alertó sobre el impacto que genera la pérdida de días de clase producto de los paros docentes, al considerar que eso también expone aún más a niños y adolescentes.
“La cantidad de paros también pone en mayor peligro a los chicos”, señaló.
Por último, indicó que mantiene conversaciones con legisladores provinciales para avanzar en herramientas concretas que permitan fortalecer el abordaje institucional de esta problemática.
No obstante, advirtió que muchas veces la agenda política nacional desplaza estos temas urgentes y dificulta que se instalen con la seriedad que requieren.
“Hay cuestiones muy importantes que necesitan ser trabajadas y muchas veces no logran tener el espacio necesario”, concluyó.

