Los funcionarios de Claudio Vidal se sentaron con los gremios, escucharon los reclamos y no ofrecieron ningún aumento. Reconocieron las dificultades económicas de la provincia y pidieron tiempo hasta el 9 de noviembre. Mientras tanto, los trabajadores siguen esperando una recomposición salarial y crece la incertidumbre sobre las cuentas provinciales.
La expectativa de los trabajadores estatales era escuchar una propuesta salarial. Pero la respuesta del Gobierno de Claudio Vidal fue otra:
No hay una oferta y la situación económica de la provincia no permite comprometer aumentos que después no se puedan pagar.
Así transcurrieron las reuniones paritarias con los gremios de Salud, Educación y Administración Central. Los representantes del Ejecutivo llegaron sin porcentajes, sin una propuesta concreta y con explicaciones sobre la falta de recursos.
El próximo encuentro quedó previsto para el 9 de noviembre. Hasta entonces, los trabajadores tendrán que seguir esperando.
Desde Economía expusieron las dificultades de la Provincia: caída de los recursos coparticipables, ingresos por regalías que no muestran una recuperación suficiente y una recaudación provincial estancada. También reconocieron que se buscan alternativas de financiamiento para afrontar los compromisos del Estado.
Pero hay un dato que preocupa todavía más: el propio Gobierno puso sobre la mesa la necesidad de garantizar los salarios y aguinaldos. Aunque no anunció una demora ni una suspensión de pagos, sus declaraciones dejaron instalada una incertidumbre que alcanza a miles de empleados públicos.
Paritarias sin aumento y con más dudas
Los gremios llegaron con reclamos concretos. Piden recuperar el poder adquisitivo, discutir actualizaciones y mejorar adicionales que quedaron retrasados frente al costo de vida.
Sin embargo, se encontraron con un Ejecutivo que no llevó ninguna propuesta. La negociación quedó prácticamente en pausa, a la espera de que aparezcan recursos y de que el Gobierno pueda presentar números que hoy dice no tener.
La Policía, por su parte, continúa fuera de estas negociaciones, en un esquema separado, otro punto que suma interrogantes al escenario salarial de los trabajadores estatales.
Las promesas quedaron lejos de la realidad
Claudio Vidal llegó al Gobierno hablando de trabajo, prosperidad y mejores salarios para los empleados públicos. Hoy, a casi tres años de aquella promesa de una provincia distinta, sus funcionarios se presentan a paritarias sin una oferta y explican que no hay margen financiero.
Es cierto que Santa Cruz atraviesa dificultades económicas. Pero administrar una provincia también implica establecer prioridades, planificar y dar respuestas. No alcanza con sentarse frente a los gremios para comunicar que no hay plata.
Los trabajadores tienen que pagar alquiler, comprar alimentos y sostener a sus familias. No pueden vivir de reuniones, explicaciones ni promesas.
Y cuando el propio Gobierno reconoce que necesita financiamiento para afrontar sus obligaciones, la preocupación ya no pasa solamente por cuánto será el próximo aumento. También aparece una pregunta que empieza a inquietar a los estatales: ¿están garantizados los próximos pagos de salarios y aguinaldos?
Por ahora, el Gobierno no anunció que vaya a incumplirlos. Pero la falta de una propuesta salarial y las explicaciones oficiales dejaron una señal de alarma que no puede ser ignorada.

