Por Silvina Juárez – Secretaria de Deportes de la Municipalidad de Río Gallegos
En Santa Cruz parece que el problema nunca fue la falta de recursos. El problema es cómo se elige gastarlos.
Durante meses escuchamos al Gobierno Provincial repetir que «no hay plata». Ese fue el argumento para negar paritarias, para justificar el ajuste sobre los trabajadores, para intentar avanzar sobre la coparticipación de los municipios y hasta para promover un endeudamiento de 600 millones de dólares, una deuda que comenzaría a pagarse dentro de tres años, cuando probablemente quienes hoy toman esa decisión ya no estén gobernando la provincia.
Sin embargo, cada día aparecen hechos que contradicen ese discurso.
Hay dinero para otorgar bonificaciones de 500 mil pesos a determinados sectores. Hay dinero para anuncios. Hay dinero para actos y fotografías. Entonces la pregunta es inevitable: ¿plata no hay o está mal distribuida?
Ahora anuncian una cancha de césped sintético para un club de Puerto Deseado. Y cualquier inversión destinada al deporte siempre será bienvenida. Ningún dirigente serio puede estar en contra de que un club crezca.
Lo que sí corresponde preguntar es cuáles son las prioridades.
Porque mientras anuncian nuevas obras, todavía seguimos esperando el césped sintético prometido para la Liga Independiente de Fútbol de los Barrios (AIFB) en Río Gallegos. Un compromiso que se mostró con fotos, anuncios y recorridas, pero que todavía no se convirtió en realidad.
A veces pareciera que el césped viaja más que las obras. Las fotografías cambian de lugar, cambian los protagonistas, cambian las etiquetas… pero los rollos parecen ser siempre los mismos.
Mientras tanto, desde el Gobierno Provincial se intenta avanzar sobre los recursos que pertenecen a los municipios, recursos que ya sufren descuentos históricos destinados a la Caja de Previsión Social. Se pretende pedir un esfuerzo extra a las ciudades que todos los días sostienen servicios, infraestructura, deporte, cultura y asistencia social con presupuestos cada vez más ajustados.
En Río Gallegos hacemos deporte todos los días del año, el deporte en la capital provincial, no se toma vacaciones.
No con anuncios. Con trabajo.
Con escuelas deportivas gratuitas, colonias de vacaciones, ligas municipales, actividades inclusivas para personas con discapacidad, programas para adultos mayores, competencias barriales, apoyo permanente a clubes, organización de eventos nacionales e internacionales y una política deportiva que llega a miles de vecinos.
Sabemos perfectamente lo que cuesta sostener cada gimnasio abierto, cada profesor, cada actividad y cada torneo.
Por eso duele escuchar que no hay plata mientras aparecen recursos para otras decisiones que parecen responder más a una lógica política que a una planificación seria.
El deporte transforma realidades. Pero no puede transformarse en una herramienta de marketing.
Los santacruceños necesitan gestión, previsibilidad y respeto por las instituciones. No más promesas, no más aprietes a los municipios y no más decisiones que comprometan el futuro financiero de la provincia mientras el presente sigue sin resolverse.
Porque cuando hay recursos para algunas cosas y para otras no, el problema deja de ser económico.
El problema es político.

