Durante años, Claudio Vidal y sus funcionarios construyeron un relato sencillo: “No hay plata porque durante 30 años se la robaron toda”. Con ese argumento justificaron ajustes, congelamiento salarial, obras paralizadas, conflictos permanentes con trabajadores y una administración que parece vivir en emergencia constante.
Pero los propios números oficiales del Fondo UNIRSE cuentan una historia muy distinta.
Y es una historia incómoda para el Gobierno.
Porque mientras esta gestión repite que heredó una provincia destruida, los datos muestran que en apenas 21 meses recaudó cifras récord que ninguna administración anterior tuvo a disposición. Sin embargo, ejecutó proporcionalmente mucho menos dinero para obras y proyectos que los gobiernos a los que tanto critica.
Los números son contundentes.
Durante la gestión de Alicia Kirchner, el Fondo UNIRSE recaudó alrededor de 12 mil millones de pesos y ejecutó cerca del 94% de esos recursos en proyectos.
La gestión de Claudio Vidal, en cambio, recibió más de 94 mil millones de pesos. Es decir, casi ocho veces más recursos. Sin embargo, apenas ejecutó alrededor del 20%.
La diferencia no es menor.
Significa que, proporcionalmente, el actual gobierno invirtió 4,6 veces menos que la gestión anterior.
Y acá aparece la gran contradicción política.
Porque Vidal llegó prometiendo terminar con los privilegios, ordenar las cuentas y poner los recursos al servicio de la gente. Sin embargo, mientras los docentes están en conflicto, la policía se moviliza en toda la provincia, los hospitales reclaman insumos, los estatales exigen recomposición salarial y los municipios denuncian falta de asistencia, miles de millones permanecen inmovilizados en cuentas financieras generando intereses.

La pregunta es inevitable:
Si hay más recursos que nunca, ¿por qué Santa Cruz vive una crisis social, salarial e institucional que recuerda los peores momentos de su historia reciente?
El problema ya no parece ser la herencia.
Después de más de dos años de gestión, resulta cada vez más difícil seguir responsabilizando exclusivamente a los gobiernos anteriores cuando los fondos ingresaron, los recursos están y las necesidades siguen sin resolverse.
Porque si durante décadas se criticó al kirchnerismo por la opacidad y el manejo discrecional de los fondos públicos, hoy el Gobierno de Vidal enfrenta una pregunta aún más incómoda:
¿Qué se está haciendo con los recursos que no llegan a las obras, ni a los salarios, ni a los servicios esenciales?
Mientras los trabajadores escuchan que no hay dinero para aumentos, el Fondo UNIRSE acumula cifras millonarias.
Mientras el Gobierno pide paciencia, los conflictos crecen.
Y mientras Claudio Vidal insiste en hablar del pasado, los santacruceños empiezan a mirar el presente.
Porque después de dos años y medio de gestión, la excusa de los “30 años” empieza a agotarse.
La realidad es otra: nunca hubo tantos recursos disponibles y, sin embargo, pocas veces Santa Cruz mostró tanta conflictividad social, tanto malestar y tanta sensación de abandono.
Por eso la pregunta resuena cada vez con más fuerza en toda la provincia:
Plata hay. Orlando… ¿dónde la tienen?
Por la Redacción, fuente de infomación Opi

