Mientras docentes cortan rutas, los trabajadores de la Salud sostienen medidas de fuerza, la Policía realiza acampes y quite de colaboración, y miles de estatales llegan con lo justo a fin de mes, la paritaria central volvió a ofrecer una postal conocida: dirigentes sindicales sentados frente al Gobierno escuchando explicaciones económicas, aceptando nuevas fechas y regresando a sus casas sin un solo peso de aumento para los trabajadores.

———————————————————————————————————-
La reunión entre el Gobierno provincial y los gremios ATE, APAP y UPCN terminó exactamente como muchos imaginaban: sin oferta salarial, con un nuevo cuarto intermedio y con una nueva promesa para dentro de dos semanas.
Lo más llamativo no fue la postura del Ejecutivo. El Gobierno de Claudio Vidal viene sosteniendo desde hace meses el mismo discurso: crisis económica, dificultades financieras, necesidad de esperar mejores condiciones. Lo verdaderamente preocupante fue la actitud de los sindicatos.

Recorte de acta pararitaria, 08 am comenzó y a las 11 am cerraron el acto paritario dando nueva fecha de continuidad, 11 de junio y cuarto intermedio para el día 16 del corriente.
ATE llegó a la mesa sin haber discutido previamente una propuesta salarial con los trabajadores. Sin asambleas masivas. Sin un mandato claro. Sin un reclamo concreto sobre cuánto debería ganar un empleado estatal para recuperar parte del salario perdido frente a la inflación.
APAP y UPCN tampoco mostraron señales de movilización ni de construcción de fuerza para respaldar los reclamos que dicen representar.
En los hechos, pareciera que la urgencia salarial existe para los trabajadores, pero no para quienes negocian en su nombre.

Recorte de acta pararitaria, deja ver el claro anuncio de la dilatación que pretenden en la discusión paritaria central
Porque mientras miles de familias estatales hacen malabares para pagar alquileres, medicamentos, servicios y alimentos, los sindicatos parecen conformarse con escuchar diagnósticos, firmar actas y esperar una próxima reunión.
La pregunta es inevitable: si el salario es una emergencia, ¿por qué no hubo medidas? ¿Por qué no hubo asambleas? ¿Por qué no hubo una reacción cuando el Gobierno pateó nuevamente la discusión para mediados de junio?
Cada vez son más los trabajadores que sienten que sus dirigentes dejaron de representar el malestar que existe en los sectores laborales.

Recorte de acta pararitaria, nosotros lo anticipamos el gobienro lo vendió como para 5 mil estatales endeudados y que solo el beneficio hiba a ser para 2 mil.
La distancia entre las conducciones sindicales y sus bases se agranda día a día. Los trabajadores reclaman aumentos. Los dirigentes reciben explicaciones.
Los trabajadores piden respuestas. Los dirigentes aceptan cronogramas.
Los trabajadores pierden salario. Los dirigentes ganan tiempo.
Mientras tanto, el Gobierno continúa administrando la crisis sin afrontar el costo político de un conflicto masivo porque quienes deberían encabezar esa pelea parecen más preocupados por sostener la mesa que por romperla.

Recorte de acta pararitaria, la misma historia con salud, patearon para el 12 la continuidad de la paritaria y para el 17 el cuarto intermedio.
Quizás por eso crece el desencanto, la desafiliación y la apatía sindical.
Porque cuando el barco empieza a hundirse, los trabajadores esperan que sus dirigentes estén al frente de la defensa.
Y no observando desde la costa cómo sube el agua.
Por Mauricio Rebolledo

