La Asociación del Personal y Empleados Legislativos (APEL) comenzó una nueva etapa en Santa Cruz con la asunción de su flamante conducción encabezada por David Catrihuala, quien ya marcó una fuerte postura frente a la situación salarial de los trabajadores legislativos y el estado administrativo del gremio.
Desde el sindicato señalaron que actualmente los salarios del sector permanecen congelados desde hace seis meses y denunciaron la falta de recategorizaciones desde hace más de tres años, situación que impacta de lleno en el poder adquisitivo de los empleados de la Legislatura provincial.
Además, la nueva conducción manifestó preocupación por las condiciones en las que recibieron el gremio y advirtieron sobre dificultades administrativas que afectan el normal funcionamiento institucional de APEL.
En ese marco, Catrihuala sostuvo que una de las prioridades será avanzar en una profunda actualización de los derechos laborales de los trabajadores legislativos, especialmente en relación al estatuto vigente, una normativa que data de 1987 y que, según plantearon desde el gremio, quedó desactualizada frente a las necesidades actuales de los empleados.
“Hay que avanzar muchísimo en materia de derechos laborales”, expresó el dirigente, quien además remarcó que el objetivo principal será defender los intereses de los trabajadores sin responder a acuerdos políticos partidarios.
Desde APEL también adelantaron que en los próximos días se convocará a una asamblea extraordinaria para analizar la situación general del sector y definir los pasos a seguir frente al escenario salarial y laboral que atraviesan los empleados legislativos en Santa Cruz.
Por otra parte, desde la nueva conducción dejaron entrever que podrían surgir nuevas denuncias vinculadas al manejo administrativo de la gestión saliente, señalando la existencia de presuntas irregularidades que, aseguraron, irán dando a conocer con el correr de los días.

