Una fuerte preocupación comenzó a crecer en Santa Cruz tras conocerse el proyecto que busca modificar el régimen de Zona Fría y reducir el alcance del subsidio al gas. Según un informe difundido por Panda Express, el impacto económico sobre las familias santacruceñas sería inmediato y podría significar aumentos de hasta un 42% en las boletas residenciales.
Actualmente, el beneficio de Zona Fría aplica sobre el total de la factura de gas, incluyendo el consumo, la logística, el transporte y los impuestos. Sin embargo, con la nueva iniciativa impulsada a nivel nacional, el subsidio del 50% solo alcanzaría al valor del gas en sí mismo, dejando afuera los costos de distribución y cargos fijos.
El informe expone un caso testigo de Río Gallegos con una factura real de Camuzzi Gas del Sur correspondiente a abril de 2026. En el esquema actual, un usuario residencial R1 paga aproximadamente $18.744,53. Con la modificación propuesta, esa misma factura ascendería a $26.624,44, es decir, más de $6.500 extras por mes.
Además, se detalla que en Santa Cruz solo el 20% de la factura corresponde al gas propiamente dicho, mientras que el 47% está vinculado a logística y distribución y el 33% restante a impuestos y cargos. Justamente, esos componentes dejarían de recibir el subsidio.
Desde distintos sectores advierten que el golpe económico sería todavía más duro durante el invierno, cuando el consumo en la Patagonia se multiplica debido a las bajas temperaturas extremas. Según la proyección, el incremento real en los meses más fríos podría ubicarse entre un 30% y un 40% adicional sobre las facturas actuales.
El informe también advierte sobre el impacto que tendría en comercios, pymes y emprendimientos locales, que deberán afrontar mayores costos operativos en medio de una caída del consumo interno y una fuerte crisis económica.
La discusión sobre la continuidad del régimen de Zona Fría volvió a instalarse con fuerza en el país y genera preocupación especialmente en provincias patagónicas como Santa Cruz, donde el gas no representa un lujo sino una necesidad básica durante gran parte del año.

