La comunidad universitaria de Río Gallegos continúa conmocionada luego del violento episodio ocurrido dentro del campus de la Unidad Académica Río Gallegos de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral, donde un hombre terminó herido con un arma blanca tras una discusión que derivó en un ataque.
La decana de la UARG, Karina Franciscovic, brindó detalles de lo sucedido y confirmó que la universidad iniciará una investigación interna paralela a la causa policial y judicial que ya se encuentra en curso.
“La verdad es que no estamos muy bien”, expresó Franciscovic al comienzo de la entrevista, reflejando el impacto institucional y emocional que generó el hecho dentro de la universidad.
Según explicó, todo ocurrió en plena jornada académica cuando desde el área de Bienestar Universitario alertaron sobre una persona herida dentro del campus. De inmediato se activó el protocolo de emergencia con intervención de la Policía, personal médico, ambulancias y el Hospital Regional.
“Nos dijeron que hubo un altercado, que fueron afuera y que después una persona terminó acuchillando a otra”, relató la decana, quien además destacó el accionar de un profesor que asistió a la víctima y logró ingresarla rápidamente al edificio universitario para brindarle ayuda.
La víctima fue trasladada al hospital y, horas más tarde, las autoridades confirmaron que se encontraba estable y fuera de peligro.
Durante toda la noche trabajó personal policial dentro de la universidad realizando pericias, toma de fotografías y análisis de cámaras de seguridad. Por ese motivo, las actividades académicas fueron suspendidas hasta nuevo aviso para no interferir en la investigación.
Franciscovic también confirmó que la universidad abrirá una investigación interna utilizando la normativa institucional vigente. “A partir de lo que se resuelva ahí, se tomarán las medidas que se tengan que tomar”, sostuvo.
Uno de los puntos que más preocupación generó en las últimas horas fue la circulación de versiones sobre posibles denuncias previas vinculadas a la persona involucrada en el hecho. Sin embargo, la decana aclaró que, hasta el momento, no existe ninguna presentación formal registrada dentro de la institución.
“Me comuniqué con diferentes áreas y no consta ninguna denuncia formal”, afirmó.
Más allá de las responsabilidades individuales, el episodio volvió a encender las alarmas sobre la seguridad dentro de los espacios educativos y el impacto emocional que situaciones de violencia extrema generan en estudiantes, docentes y trabajadores universitarios.
Desde la universidad adelantaron que se trabaja también en dispositivos de acompañamiento y contención psicológica para quienes estuvieron presentes durante el ataque o resultaron afectados por la situación.
“Entendemos que no es algo que cotidianamente transitemos y tenemos que abordarlo de forma integral”, expresó Franciscovic.
Mientras la investigación avanza, el violento hecho deja una fuerte preocupación dentro de la comunidad educativa santacruceña y abre nuevos interrogantes sobre los mecanismos de prevención, contención y actuación ante situaciones de violencia en ámbitos universitarios.

