La tensión gremial sigue creciendo en la localidad de Los Antiguos luego de que el Ejecutivo municipal otorgara un aumento salarial del 8% por decreto, una medida que fue duramente cuestionada por ATE, desde donde denuncian falta de diálogo, ausencia de información sobre los recursos y continúan con medidas de fuerza.
El conflicto se da en medio de una negociación paritaria fallida entre el gremio y el municipio que conduce la intendenta Zulma Neira, donde los trabajadores reclamaban una recomposición salarial más clara y con retroactividad.
Desde ATE Municipal, la paritaria Roxana Marchena explicó que inicialmente existía una propuesta menor, pero con retroactivo a diciembre, que finalmente no avanzó.
“Fue un 8% decretado. Nosotros estábamos con un 3% con retroactivo a diciembre, que había quedado desde noviembre, pero el intendente se negó diciendo que no tenía fondos”, señaló.
La dirigente también remarcó que la situación se agravó durante las reuniones paritarias, cuando —según indicó— hubo una ruptura total del diálogo entre las partes.
“Comenzamos con medidas de fuerza en una paritaria donde el Ejecutivo se retira argumentando que fue violentado. Después exigimos al Concejo Deliberante una interpelación porque no muestran los números”, sostuvo.
Uno de los principales cuestionamientos del sindicato pasa por la falta de transparencia en torno al origen de los fondos utilizados para afrontar el aumento.
“No sabemos de dónde salió la plata porque no muestran ningún número. Supuestamente solos no podían y habría un aporte de Provincia”, advirtió Marchena.
Además, desde el gremio aseguran que la incertidumbre crece porque la coparticipación habría bajado, lo que vuelve aún más confuso el esquema financiero municipal.
“La coparticipación bajó, y si en noviembre era 90% sueldo, ahora seguimos sin saber cómo se sostiene esto”, expresó.
Mientras tanto, ATE mantiene medidas de fuerza tanto a nivel local como provincial. Durante el fin de semana hubo paro y el conflicto continuará con nuevas asambleas previstas para definir los próximos pasos.
La situación sigue abierta y el malestar crece entre los trabajadores municipales, que reclaman no solo mejoras salariales, sino también claridad en la administración de los recursos públicos.

