
Después de más de una década de investigación, trabajo colaborativo y compromiso con la biodiversidad, se concretó un momento histórico para la conservación en Argentina: tres pichones de Macá Tobiano criados en cautiverio fueron liberados en su hábitat natural, marcando un antes y un después en la lucha por preservar esta emblemática especie de la Patagonia.
La suelta se realizó en la Estación Biológica “Juan Mazar Barnett”, ubicada en el corazón de la estepa santacruceña. Allí, profesionales de distintas organizaciones lograron por primera vez concretar un protocolo exitoso de cría ex situ, un desafío que llevó más de diez años de estudio, cuidado y desarrollo.


Este hecho no sólo representa un logro técnico y científico, sino también un gran impulso emocional para quienes integran el proyecto de conservación del Macá Tobiano. Esta especie endémica de Santa Cruz, declarada Monumento Natural Provincial, ha estado en riesgo crítico de extinción, amenazada por el cambio climático, especies invasoras y el deterioro de su ecosistema.
La cría en cautiverio y posterior liberación de estos primeros ejemplares significa que hay esperanza real y concreta para la recuperación de su población en estado silvestre. Desde el equipo de conservación, ya se habla de escalar la estrategia de recría ex situ para las próximas temporadas, con el objetivo de liberar aún más ejemplares y fortalecer las poblaciones naturales.


“¡Lo logramos! Este es sólo el principio de un camino largo pero esperanzador. Gracias a todas las personas, instituciones y comunidades que acompañaron este proceso. Ahora, a celebrar… y a prepararnos para lo que viene”, expresaron desde el equipo técnico.
El Macá Tobiano, símbolo de la provincia de Santa Cruz, vuelve a nadar en libertad. Y con él, también se renueva el compromiso por una Patagonia viva, silvestre y protegida.
Video del registro: