La vocal por los Activos advirtió que la falta de regularidad en los pagos derivó en cortes de servicios, dificultades para acceder a medicamentos y problemas con las derivaciones. Aunque destacó la predisposición de las nuevas autoridades, reclamó documentación para conocer el verdadero estado financiero de la obra social.
La Caja de Servicios Sociales (CSS) atraviesa una profunda crisis prestacional y financiera, con consecuencias directas para miles de afiliados que enfrentan demoras en la entrega de medicamentos, restricciones en farmacias y dificultades para acceder a distintas prestaciones médicas.
Así lo planteó Natalia Huaiquil, vocal por los Activos, quien describió un escenario marcado por la interrupción de pagos a droguerías, farmacias y prestadores. “Llegamos a un punto en el que no teníamos pagos a droguería, no teníamos pagos a farmacias, no teníamos pagos a prestadores”, afirmó.
Para Huaiquil, lo ocurrido no puede reducirse a simples demoras administrativas. La dirigente sostuvo que hubo un período en el que la Caja no pudo afrontar regularmente sus compromisos y que las consecuencias terminaron recayendo sobre los afiliados.
“Pónganle el nombre que quieran, pero acá hubo un período en el cual no pudieron abordar la deuda que había con las droguerías y hoy tenemos las consecuencias”, expresó.
Medicamentos con cupos y afiliados que esperan durante horas
Uno de los problemas señalados por la vocalía se registró en localidades del interior, donde la atención farmacéutica llegó a quedar condicionada por cupos de compra.
Huaiquil mencionó el caso de Piedra Buena, donde afiliados debían hacer fila desde las cuatro o cinco de la mañana y, aun así, podían quedarse sin acceso a los medicamentos cuando llegaba su turno.
Según indicó, esa situación fue solucionada en Piedra Buena y El Calafate, mientras que en Río Gallegos los inconvenientes se extendieron a distintas sucursales. La vocal explicó que las restricciones estuvieron vinculadas a las dificultades de pago y a las negociaciones con grupos empresarios del sector farmacéutico.
Aunque destacó que existen conversaciones con las nuevas autoridades para normalizar la atención, advirtió que resolver las consecuencias acumuladas llevará tiempo.
Derivaciones y prestaciones afectadas
La crisis también alcanzó a los prestadores médicos. Huaiquil señaló que los cortes de servicios se vienen registrando desde hace meses y que las dificultades de pago afectaron los convenios con clínicas y sanatorios.
Como ejemplo, mencionó que las derivaciones a Buenos Aires llegaron a concentrarse en el Sanatorio Güemes, al ser uno de los convenios que permanecían firmes cuando otras alternativas dejaron de estar disponibles.
También indicó que los pagos regulares a clínicas como Medisur se habrían interrumpido alrededor de abril, sin que se completaran los expedientes correspondientes a los compromisos mensuales.
La situación expone las consecuencias que puede tener una deuda que no se administra de manera regular: servicios interrumpidos, menos alternativas de atención y afiliados que deben buscar respuestas mientras esperan tratamientos o autorizaciones.
Reclaman documentación para conocer la deuda real
Otro de los puntos centrales planteados por Huaiquil es la falta de documentación respaldatoria sobre los montos que se mencionan en las reuniones de Directorio.
La vocal explicó que necesita información verificable sobre las deudas de los municipios y los compromisos financieros de la CSS para evaluar la situación y avanzar en posibles soluciones.
“Si a mí me decís hay 10.000, esos 10.000 tienen que estar respaldados”, remarcó.
Además, solicitó información estadística del Observatorio del Afiliado para conocer la cantidad de beneficiarios y determinar, entre otros datos, cuántas personas necesitan medicamentos de alto costo.
El objetivo, explicó, es contar con información precisa para planificar medidas y establecer prioridades en medio de la crisis.
También preocupa la entrega de pañales
Huaiquil señaló que otro reclamo recurrente es la provisión de pañales para adultos mayores y personas con discapacidad. Indicó que se avanzó con un nuevo convenio para Río Gallegos luego de inconvenientes con la empresa anterior, aunque todavía resta que el mecanismo funcione con normalidad y que los afiliados reciban información clara sobre cómo acceder al beneficio.
Respecto del convenio con Helios Salud para medicamentos de alto costo, aclaró que aún no había sido tratado en el Directorio, aunque señaló que se encontraba en marcha y que se había informado sobre un relevamiento y empadronamiento de beneficiarios.
La vocal también sostuvo que todavía necesitan información oficial para determinar si hubo cambios de marcas de medicamentos y evaluar cualquier posible impacto en los tratamientos.
“Hay que preguntarse qué pasó para llegar a este punto”
Huaiquil reconoció que existe comunicación con las nuevas autoridades de la obra social y que los reclamos de la vocalía son escuchados. Sin embargo, insistió en que la normalización no puede limitarse a resolver urgencias: también es necesario determinar cómo se llegó a este escenario.
La crisis deja al descubierto una cuestión central para los afiliados: la necesidad de que la CSS garantice medicamentos, derivaciones y prestaciones sin que las dificultades financieras se traduzcan en interrupciones de tratamientos.
Mientras avanzan las gestiones para regularizar pagos y convenios, la vocalía reclama información documentada sobre las deudas y una planificación que permita recuperar la cobertura.
Porque, como advirtió Huaiquil, “llegamos a un punto en el cual el afiliado no tiene prácticamente sus medicamentos”. Y mientras las cuentas de la obra social esperan ser aclaradas, los pacientes necesitan respuestas concretas.

