La multitudinaria movilización de trabajadores municipales de Río Gallegos llegó este jueves a la Cámara de Diputados de Santa Cruz con un reclamo contundente: que no se recorten los recursos que corresponden a la capital provincial y que la discusión política no termine descargándose sobre el bolsillo de los trabajadores.
Convocados por el SOEM, cientos de municipales marcharon hasta la Legislatura para presentar un petitorio ante los diputados provinciales. El reclamo apunta directamente al esquema de distribución de los recursos y a la posibilidad de que una reducción de fondos termine afectando la capacidad del Municipio para sostener salarios, puestos de trabajo y servicios.
El intendente Pablo Grasso acompañó la movilización y fue contundente contra el Gobierno provincial. “La plata es de la gente. Ya bastante daño hicieron. Nosotros nos hacemos cargo de lo que abandona Nación y Provincia. El sueldo no lo puede tocar nadie”, afirmó ante los trabajadores.
“No queremos pelear a la baja”
Grasso planteó que la discusión salarial debe tener como objetivo mejorar las condiciones de los trabajadores y no utilizar la crisis económica como argumento para recortar derechos.
“Queremos discutir paritarias buenas, sanas y queremos pelear por quién le paga mejor a sus trabajadores. No queremos pelear a la baja”, sostuvo.
En esa línea, cuestionó cualquier intento de trasladar al Municipio el costo de las decisiones provinciales. Para el intendente, Río Gallegos viene sosteniendo sus obligaciones con recursos propios mientras Nación y Provincia reducen su acompañamiento.
“Pagamos aguinaldos solos, pagamos sueldos sin ayuda de nadie”, remarcó.
Críticas al Gobierno provincial
El jefe comunal también respondió a quienes cuestionan las cuentas municipales y, en un fuerte mensaje político, desafió a quienes sostienen que el Municipio cuenta con recursos suficientes.
“Dicen que nosotros tenemos plata y pasan este folleto, pero ni siquiera saben contar. Si quieren ser intendentes, que se presenten y los vamos a cagar a votos”, lanzó.
Para Grasso, detrás de la discusión por la coparticipación existe una cuestión central: quién termina pagando el ajuste. Y dejó claro que no aceptará que sean los trabajadores municipales quienes carguen con las consecuencias.
“No podemos permitir que le metan la mano en el bolsillo al laburante”, afirmó.
“No le van a sacar la dignidad al trabajador”
El intendente diferenció el debate sobre obras, aportes extraordinarios y otras partidas de la discusión salarial.
“No quieren obra pública, que la saquen. No quieren dar aportes extraordinarios, que los saquen. Pero no le van a sacar la dignidad al trabajador”, sentenció.
La movilización dejó así un mensaje político directo hacia la Legislatura y el Gobierno provincial: Río Gallegos reclama una distribución más justa de los recursos y advierte que cualquier ajuste que termine afectando los salarios municipales tendrá al Municipio y a sus trabajadores en la calle.
El petitorio fue presentado ante la Cámara de Diputados y ahora la presión queda puesta sobre los legisladores provinciales, que deberán responder al reclamo de la capital santacruceña.

