La decisión del gobernador Claudio Vidal de otorgar un pago extraordinario de $500.000 a los docentes que no adhirieron a las medidas de fuerza desató una fuerte reacción de la Asociación Docentes de Santa Cruz (ADOSAC), que acusó al Gobierno provincial de utilizar los recursos públicos para disciplinar, dividir y castigar a quienes ejercieron su derecho constitucional a la huelga.
Para el gremio, el bono anunciado no representa un reconocimiento al trabajo docente, sino un «presentismo encubierto» y un mecanismo de presión política destinado a enfrentar a trabajadores contra trabajadores.
«Si había $500.000 para extorsionar a la docencia, entonces había plata para evitar el conflicto», disparó el sindicato en un duro comunicado.
«La plata estaba»
Desde el inicio del conflicto, el Ejecutivo sostuvo que no existían recursos suficientes para mejorar los salarios docentes. Sin embargo, la decisión de destinar millones de pesos a un bono selectivo reavivó las críticas.
ADOSAC sostiene que el anuncio deja al descubierto una contradicción del Gobierno.
«Mientras decían que no había fondos para una recomposición salarial, hoy aparecen recursos para premiar a quienes no hicieron paro», cuestionó la organización sindical.
Para el gremio, si esos fondos se hubieran destinado desde el comienzo del ciclo lectivo a fortalecer los salarios, el conflicto podría haberse evitado.
«Prefieren dividir antes que resolver»
La conducción sindical también apuntó contra lo que calificó como una estrategia de confrontación impulsada por la gestión provincial.
Según ADOSAC, en lugar de resolver los problemas estructurales de la educación pública —como salarios por debajo de la línea de pobreza, escuelas en malas condiciones e incumplimientos paritarios— el Gobierno eligió premiar a un sector y castigar económicamente a otro.
La entidad considera que el objetivo es desalentar futuras medidas de fuerza y debilitar la organización sindical.
Un conflicto que sigue abierto
El enfrentamiento entre el Gobierno y la docencia continúa escalando en una provincia atravesada por conflictos salariales en distintos sectores estatales.
Mientras el Ejecutivo insiste en diferenciar entre quienes prestaron servicios y quienes realizaron huelga, ADOSAC sostiene que se está utilizando dinero público para profundizar la división entre trabajadores, en lugar de destinar esos recursos a una solución de fondo para toda la comunidad educativa.
Finalmente, el sindicato convocó a mantener la unidad de la docencia santacruceña y reiteró que la educación pública necesita salarios dignos, escuelas en condiciones y un Gobierno dispuesto a dialogar, no medidas que —según denuncian— buscan disciplinar mediante premios y castigos.

