Mientras el Gobierno de Javier Milei avanza con un paquete de reformas que busca desregular el acceso a la tierra y flexibilizar normas consideradas estratégicas para la soberanía nacional, Santa Cruz tendrá este jueves una oportunidad histórica para marcar un límite en el Senado.
El proyecto impulsado por el ministro Federico Sturzenegger no solo modifica el régimen de propiedad privada y expropiaciones. También abre una puerta que preocupa a especialistas y constitucionalistas: la posibilidad de flexibilizar los controles sobre la adquisición de tierras, incluso en zonas sensibles para la integridad territorial argentina.
Detrás del discurso de la «desregulación» y la «libertad económica», muchos advierten un objetivo mucho más profundo: convertir el territorio argentino en una mercancía disponible para los grandes capitales internacionales, debilitando las herramientas que durante décadas protegieron la soberanía sobre la tierra.
En ese contexto, todas las miradas estarán puestas sobre los tres representantes de Santa Cruz en el Senado: José María Carambia, Natalia Gadano y Alicia Kirchner.
La provincia tiene la posibilidad de enviar un mensaje contundente: Santa Cruz no está en venta.
Votar en contra de esta iniciativa significará defender el territorio, la soberanía y el patrimonio de las futuras generaciones frente a un proyecto que, según sus críticos, responde más a los intereses del mercado internacional que a los del pueblo argentino.
La discusión excede cualquier diferencia partidaria. No se trata de oficialismo u oposición. Se trata de decidir si la tierra argentina continuará siendo un bien estratégico de la Nación o quedará librada a la lógica del mejor postor.
Para muchos sectores, este proyecto representa un nuevo capítulo del modelo que impulsa Javier Milei: un Estado que renuncia a proteger sus recursos estratégicos y que entrega herramientas fundamentales de control sobre el territorio nacional.
Este jueves, Santa Cruz tendrá tres votos. Y esos tres votos pueden decir una sola cosa:
La Patagonia no se vende. Argentina no está en venta.

