Lo que debía ser una jornada de celebración por la inauguración del nuevo Cuartel de Bomberos de Pico Truncado terminó convertido en una nueva postal del profundo conflicto que atraviesa Santa Cruz.
Mientras el intendente Pablo Anabalón, funcionarios provinciales como Sebastián Georgion y diputados oficialistas encabezaban el acto por el aniversario de la ciudad, policías activos, retirados y familiares se manifestaron en las puertas del cuartel para reclamar salarios dignos y denunciar la falta de diálogo del Gobierno de Claudio Vidal.
La protesta llegó apenas horas después del fracaso de la última reunión paritaria, donde, según denunciaron los representantes policiales, el ministro Daniel Aravena decidió levantarse de la mesa, firmar el acta y retirarse sin responder las contrapropuestas presentadas por la Mesa de Unidad Policial.
«Nos cerraron la puerta en la cara. Así no se resuelven los conflictos», expresó el efectivo Héctor Ayala durante la manifestación.
Los policías sostienen que el Gobierno continúa ofreciendo aumentos escalonados que consideran insuficientes y que no alcanzan para cubrir el costo de vida. Aseguran que la propuesta oficial mantiene a la fuerza por debajo de la canasta básica y que el conflicto ya lleva más de un mes sin soluciones.
Mientras tanto, remarcan que el Ejecutivo sí logró cerrar rápidamente acuerdos con otros gremios estatales mediante aumentos que califican como «migajas», con pagos escalonados que, en algunos casos, terminarán de abonarse recién en enero de 2027.
Los manifestantes también afirmaron que el acatamiento a la protesta es masivo en toda la provincia y reiteraron que el reclamo no tiene banderas partidarias.
«No venimos contra ningún partido político. Venimos porque el policía tiene hambre y no llega a fin de mes», sostuvo Ayala.
La imagen dejó un fuerte contraste: adentro del nuevo cuartel, discursos, aplausos y fotos oficiales; afuera, trabajadores de la seguridad reclamando porque, según denuncian, el Gobierno del «cambio» todavía no pudo construir el consenso necesario para resolver uno de los conflictos salariales más importantes de los últimos años.

