La negociación volvió a fracasar. Los representantes de los efectivos calificaron de insuficiente la oferta presentada por el Gobierno de Claudio Vidal, denunciaron presiones, traslados y posibles represalias contra quienes participan de la protesta, y confirmaron que este viernes habrá una nueva reunión para intentar destrabar el conflicto.
El conflicto salarial de la Policía de Santa Cruz continúa sin resolución. En una nueva reunión del Consejo del Salario Policial, los efectivos autoconvocados rechazaron nuevamente la propuesta presentada por el Gobierno provincial al considerar que no responde al reclamo de una verdadera recomposición salarial.
Tras varias horas de negociación, las partes resolvieron pasar a un cuarto intermedio hasta este viernes, cuando volverán a reunirse con la expectativa de que el Ejecutivo acerque una propuesta superadora.
El vocero de los autoconvocados, Víctor Cortés, confirmó que la oferta oficial fue declarada insuficiente y que solicitaron al Gobierno «un máximo esfuerzo» para evitar que el conflicto continúe profundizándose.
Una contrapropuesta para distribuir el aumento de manera equitativa
Durante el encuentro, los representantes policiales presentaron una contrapropuesta que modifica uno de los principales puntos de la oferta oficial: el adicional por Riesgo Profesional.
Según explicaron, el planteo del Gobierno beneficiaba principalmente a las jerarquías superiores de la fuerza, por lo que propusieron establecer un adicional de 400 puntos iguales para todo el personal, respetando al mismo tiempo las diferencias salariales que ya existen por jerarquía.
El objetivo, señalaron, es que el reconocimiento por el riesgo que implica la función policial alcance por igual tanto a efectivos en actividad como retirados, sin concentrar los mayores incrementos en la cúpula policial.
La respuesta oficial será analizada en la reunión prevista para este viernes a las 16:00.
Denuncian persecución y traslados mientras continúa la negociación
Además del reclamo salarial, los autoconvocados volvieron a denunciar un clima de persecución interna dentro de la fuerza.
Aseguran que durante el desarrollo del conflicto comenzaron a registrarse traslados de efectivos, investigaciones administrativas y amenazas de sanciones, medidas que consideran un intento de disciplinar a quienes participan de la protesta.
Desde el sector sostienen que esas decisiones buscan generar temor en el personal en plena negociación y adelantaron que solicitarán una amnistía administrativa una vez finalizado el conflicto para garantizar que ningún efectivo sea sancionado por haber reclamado mejoras salariales.
«Cuanto más aprietan, más se fortalece la medida»
Lejos de debilitar la protesta, los representantes aseguran que las presiones incrementaron el acompañamiento de la familia policial.
«Cuanto más aprietan, más fuerte se pone el efectivo policial y más gente se suma a la medida«, afirmaron.
También recordaron que el conflicto se arrastra desde febrero y cuestionaron la falta de respuestas del Ejecutivo provincial.
Según manifestaron, si el Gobierno hubiera escuchado los reclamos desde el inicio de las negociaciones, la actual medida de fuerza podría haberse evitado.
Con una nueva reunión prevista para este viernes, el conflicto permanece abierto y la expectativa está puesta en que el Gobierno presente una propuesta que logre destrabar una negociación que, hasta el momento, sigue lejos de un acuerdo.

