Tras seis meses sin convocatoria, la Asociación del Personal Legislativo (APEL) cuestionó el desarrollo de la primera reunión paritaria del año y aseguró que no existió una negociación real. Aunque la asamblea aceptó la oferta salarial por la situación económica de los trabajadores, el gremio advirtió que continuará reclamando por las recategorizaciones, la carrera administrativa y mayor transparencia dentro de la Cámara de Diputados.
La primera reunión paritaria del año entre la Asociación del Personal Legislativo (APEL) y las autoridades de la Cámara de Diputados de Santa Cruz terminó con fuertes cuestionamientos por parte del gremio.
Desde la conducción sindical denunciaron que, luego de seis meses sin convocatoria, el encuentro se limitó a la presentación de una oferta salarial sin posibilidad de negociación.
«No hubo negociación, fue una imposición permanente», afirmó la secretaria general de APEL, Layla Gironi.
Uno de los principales reclamos del sindicato apunta a las recategorizaciones, ya que aseguran que los trabajadores acumulan tres años sin ascensos administrativos, afectando su carrera laboral y futura jubilación.
Además, exigieron mayor acceso a la información interna de la Legislatura, como la estructura organizativa, resoluciones administrativas y protocolos laborales.
Otro de los cuestionamientos estuvo dirigido a la falta de reconocimiento institucional de las actuales autoridades gremiales.
«Lo que buscan es que los trabajadores no tengan representación», sostuvo el dirigente David Catrihuala.
Pese a las críticas, la asamblea resolvió aceptar la propuesta salarial por la necesidad económica de los empleados legislativos, aunque dejó en claro que el conflicto no está cerrado.
Desde APEL adelantaron que, una vez finalizado el receso legislativo, volverán a insistir con los reclamos por las categorías, la carrera administrativa y la apertura de nuevos espacios de diálogo.

