La crisis salarial que atraviesan las fuerzas de seguridad de Santa Cruz sumó este lunes un nuevo capítulo de tensión. Mientras efectivos policiales, bomberos, penitenciarios y retirados volvieron a manifestarse frente a Casa de Gobierno reclamando una recomposición salarial urgente, la Cámara de Diputados ni siquiera logró reunir el quórum necesario para debatir la situación que mantiene en vilo a miles de trabajadores de la seguridad provincial.
La imagen resulta contundente: por un lado, cientos de efectivos movilizados en distintos puntos de la provincia reclamando salarios dignos; por el otro, una dirigencia política que parece cada vez más alejada de los problemas reales que atraviesan los santacruceños.
Durante la protesta realizada en Río Gallegos, Diego Rodríguez, uno de los referentes de los policías autoconvocados, cuestionó duramente la falta de respuestas del Gobierno Provincial y anticipó que las medidas continuarán mientras no exista una propuesta salarial acorde a las necesidades del sector.
«No tenemos una respuesta favorable. Lo que están entregando es muy bajo. Siempre es lo mismo, no llega al monto que deseamos nosotros», expresó.
Rodríguez sostuvo que existe expectativa por las negociaciones que se desarrollan en la Mesa del Salario, aunque remarcó que el reclamo continuará hasta obtener resultados concretos.
«La lucha la vamos a continuar hasta tener el salario digno que habíamos planteado desde un principio», aseguró.
Además, denunció lo que consideró una falta de respeto hacia el personal policial durante las negociaciones.
«En la mesa se presentan funcionarios que no tienen capacidad de resolver el problema. Es una falta de respeto hacia nuestra vestidura policial», manifestó.

Respecto de la manifestación realizada en inmediaciones de Casa de Gobierno, aclaró que no se trató de una amenaza sino de una demostración de unidad y firmeza por parte de las fuerzas.
«Estamos presentes y estamos más firmes que nunca. No vamos a bajar los brazos», señaló.
Mientras tanto, el panorama político parece agravar aún más la situación. La suspensión de la sesión legislativa por falta de quórum dejó expuesta la escasa voluntad política para abordar una problemática que ya no afecta únicamente a la Policía, sino también a bomberos, penitenciarios, docentes y distintos sectores estatales que mantienen medidas de fuerza en toda la provincia.
Para muchos trabajadores, el mensaje que reciben es claro: mientras los conflictos se multiplican y las protestas crecen en las calles, el oficialismo continúa evitando dar respuestas de fondo.
La falta de quórum para debatir la situación de las fuerzas fue interpretada por los sectores movilizados como una nueva señal de indiferencia por parte de quienes hoy tienen la responsabilidad de gobernar.
En una provincia donde los reclamos salariales se profundizan semana tras semana, la ausencia de soluciones concretas comienza a transformarse en uno de los principales problemas políticos de la gestión de Claudio Vidal. Y mientras el Gobierno insiste en ganar tiempo, la conflictividad social sigue escalando en toda Santa Cruz.

