La Asociación Docentes de Santa Cruz (ADOSAC) resolvió suspender las medidas de fuerza provinciales previstas para el 25 y 26 de febrero, aunque confirmó su adhesión a los paros nacionales convocados para el viernes 27 de febrero y el lunes 2 de marzo.
La decisión fue tomada en el Congreso Extraordinario del gremio, en el marco de las negociaciones paritarias con el Gobierno provincial. La definición se conoció luego de que el Consejo Provincial de Educación reprogramara los actos públicos de ofrecimiento de cargos y horas cátedra y confirmara el inicio del ciclo lectivo 2026 para el 27 de febrero.
Reclamos centrales
Desde ADOSAC exigen el pase a cuarto intermedio de los actos públicos, la garantía del pago íntegro del salario de marzo y la derogación de la Resolución 312/26, el Acuerdo 716/25 y las últimas plantas funcionales aprobadas. Además, solicitan que se sostengan todos los puestos de trabajo tomando como referencia la estructura educativa del año 2024.
El gremio también plantea la necesidad de resguardar la estabilidad laboral de docentes con enfermedades crónicas, trabajadores en tareas pasivas y quienes se encuentran próximos a jubilarse. Entre otros puntos, reclaman la creación de nuevos cargos —como preceptoras únicas en jardines, parejas pedagógicas y equipos interdisciplinarios— y una reducción de la matrícula por aula.
En el plano salarial, ADOSAC exige una recomposición que incluya la aplicación de cláusula gatillo en la paritaria de marzo y la devolución de descuentos que consideran indebidos.
Adhesión a jornadas nacionales
Si bien se suspendieron las medidas locales, el sindicato confirmó su participación en la jornada nacional de lucha convocada por la CTA el 27 de febrero —en rechazo a la reforma laboral y en defensa de los salarios— y en el paro nacional del 2 de marzo en defensa de la educación pública.
El gremio se declaró en estado de alerta y movilización y sostuvo que la resolución del conflicto dependerá de las respuestas que brinde el Gobierno provincial en la mesa paritaria.

