El abogado Gonzalo Chute, integrante del equipo de defensa de Basanta, fue categórico tras conocerse la absolución: el juicio político fue un proceso insostenible desde el primer día y una maniobra política del Poder Ejecutivo para avanzar sobre la independencia judicial.
Chute explicó que el cuestionamiento sobre la antigüedad profesional de Basanta ya había sido resuelto por todos los poderes del Estado:
- por la Cámara de Diputados al designarlo,
- por el Poder Ejecutivo al nominarlo,
- por el Poder Judicial al tomarle juramento,
- y por distintos fallos civiles y penales que ratificaron la legalidad de sus antecedentes.
“Intentaron recuperar por juicio político cuestiones que la justicia ya había desestimado. Si caíamos en esa aberración, se abría la puerta para acusar delitos que ya fueron declarados inexistentes”.
Para Chute, este proceso expone un problema mayor:
“Es parte de una ofensiva del Poder Ejecutivo contra el Poder Judicial y contra la independencia de los jueces. No se puede ir a ciegas tirando trompadas al aire”.
Además, el abogado señaló una contradicción profunda dentro de la propia Cámara:
“Es una Cámara que tiene un diputado que hace dos años está acusado de abuso sexual y no tratan el desafuero. Hablan de república, pero miran para otro lado cuando les conviene”.
Chute también advirtió sobre el peligro institucional que generó el manejo del gobierno:
“Se estaba llevando a la provincia hacia una situación caótica, incluso hacia el riesgo de una intervención federal. Espero que esta absolución sirva para recuperar la normalidad”.
Finalmente, sostuvo que este capítulo debe dejar una enseñanza:
“No se puede usar un juicio político para resolver caprichos. La provincia necesita institucionalidad, no campañas contra la justicia”.

