Desde la Cuenca Carbonífera, el intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, cuestionó al presidente Javier Milei y al gobernador Claudio Vidal por el deterioro de los indicadores sociales y económicos de Santa Cruz. El jefe comunal vinculó el aumento de la pobreza, el desempleo y el endeudamiento de los hogares con las políticas implementadas por ambas administraciones.
Grasso sostuvo que el índice oficial de pobreza elaborado por el INDEC resulta, a su entender, insuficiente para reflejar el impacto real de la crisis sobre las familias, ya que no contempla de manera directa el peso que tienen las tarifas de servicios públicos, el transporte, internet y otros gastos que, según planteó, han registrado fuertes incrementos.
En ese sentido, citó estudios privados para advertir sobre el escenario social. Según el Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la UCA, la pobreza durante el primer semestre se ubicaría entre el 31% y el 32%, mientras que un informe de la Universidad Torcuato Di Tella estimó una pobreza del 31,3% para el período marzo-agosto de 2026, con más de 9 millones de personas afectadas en los principales aglomerados urbanos.
Santa Cruz y los indicadores laborales
En su análisis, Grasso puso el foco particularmente en la situación de Santa Cruz. Señaló que la provincia registra una desocupación del 10,7% y afirmó que se encuentra entre las jurisdicciones más afectadas por la pérdida de empleo privado.
También cuestionó el impacto de la paralización de obras públicas y la situación de las represas sobre la actividad económica, especialmente en el sector de la construcción, al que vinculó con la pérdida de miles de puestos de trabajo.
A este escenario sumó el crecimiento del endeudamiento de las familias. Según el planteo del intendente, muchos hogares santacruceños recurren al crédito y a las tarjetas para afrontar gastos básicos, mientras la pérdida del poder adquisitivo profundiza las dificultades económicas.
Críticas al “modelo Milei-Vidal”
A partir de estos datos, Grasso sostuvo que el deterioro de los indicadores sociales “no es casualidad” y responsabilizó tanto al Gobierno nacional como a la administración provincial.
El intendente cuestionó particularmente las políticas de ajuste y reducción del gasto impulsadas por Milei y las decisiones adoptadas por el gobierno de Vidal en materia de empleo y desarrollo productivo.
En ese contexto, también criticó la aprobación de la Ley Bases y otras normas impulsadas durante la actual gestión nacional, al considerar que favorecieron al sector financiero en detrimento de la producción y el trabajo.
“Los números de pobreza en Santa Cruz son terribles y tienen nombre y apellido: Milei y Vidal”, afirmó Grasso al sintetizar su diagnóstico sobre la situación económica y social de la provincia.

