La conducción del gremio legislativo cuestionó la Resolución de Presidencia N° 353/26, que establece licencia gremial sin goce de haberes para Carlos David Catrihuala y Layla Gironi. Denuncian un avance contra los derechos sindicales y advierten sobre un posible precedente para futuras conducciones.
La Asociación del Personal y Empleados Legislativos (APEL) declaró formalmente el estado de alerta y salió a repudiar la decisión de la Presidencia de la Honorable Cámara de Diputados de Santa Cruz de otorgar una licencia gremial sin goce de haberes a su secretario general, Carlos David Catrihuala, y a su secretaria adjunta, Layla Damiana Gironi.
La medida quedó formalizada mediante la Resolución de Presidencia N° 353/26, firmada por Fabián Oscar Leguizamón. El documento establece que la licencia rige desde el 1° de septiembre de 2026 y alcanza a ambos dirigentes en su carácter de integrantes de la Comisión Directiva de APEL. Asimismo, dispone que mantendrán su situación como agentes de planta permanente mientras ejerzan sus cargos gremiales.
El expediente se inició a partir de la solicitud realizada por APEL luego de las elecciones del 18 de marzo de 2026, en las que resultó ganadora la Lista Celeste – Somos Legislativos, encabezada por Catrihuala y Gironi. Asesoría Letrada de la Cámara dictaminó que el trámite cumplía con los requisitos establecidos por la normativa vigente y recomendó avanzar con la instrumentación de la licencia.
Sin embargo, desde APEL cuestionaron duramente el carácter “sin goce de haberes” de la licencia y denunciaron que la decisión representa un ataque contra la representación gremial.

Un conflicto que va más allá de una licencia
En su comunicado, APEL calificó la resolución como “arbitraria y persecutoria” y sostuvo que la decisión no solamente afecta los ingresos de sus principales dirigentes, sino que también tendría impacto sobre los aportes previsionales y la cobertura de la obra social.
“Este ataque directo y malicioso busca desfinanciar la cobertura social y previsional de los dirigentes gremiales”, expresó la Comisión Directiva del sindicato.
El gremio también denunció una situación que considera contradictoria: según APEL, anteriores conducciones de la organización habían obtenido licencias gremiales con goce de haberes, mientras que la actual conducción enfrenta una decisión diferente.
Para la organización, esto evidenciaría un trato selectivo y discriminatorio hacia la conducción surgida de las últimas elecciones.
La documentación oficial confirma que la licencia otorgada a Catrihuala y Gironi es sin goce de haberes y que la medida fue adoptada luego del dictamen favorable de Asesoría Letrada.
La advertencia por un posible precedente
El planteo de APEL adquiere una dimensión política y sindical mayor porque, según la conducción gremial, no se estaría discutiendo solamente la situación particular de dos dirigentes, sino una decisión que podría convertirse en un antecedente para futuras representaciones sindicales dentro de la Legislatura.
La preocupación del gremio es que una licencia gremial sin percepción de haberes termine funcionando como una herramienta capaz de condicionar económicamente a quienes asumen responsabilidades sindicales.
Desde esa perspectiva, APEL sostiene que se encuentran frente a una “maniobra peligrosísima”, porque podría sentar un precedente sobre la manera en que futuras conducciones gremiales desarrollen sus funciones.

La primera gran pulseada de Catrihuala
El conflicto representa, además, la primera gran lucha de Carlos David Catrihuala como secretario general de APEL y de la CTAA, y pone a prueba el respaldo que tendrá de sus pares y del resto de las organizaciones sindicales.
Ahora la pregunta queda planteada: ¿sus pares lo van a bancar en esta pelea o aquella unidad que se mostró durante el proceso electoral fue solamente una estrategia para ganar las elecciones?
El escenario también abre una discusión política más amplia. Desde el sector gremial, la decisión de Leguizamón y la orientación del gobierno de Claudio Vidal son interpretadas como parte de una lógica de ajuste que, a su entender, se encuentra alineada con el modelo impulsado a nivel nacional por Javier Milei.
Más allá de las interpretaciones políticas, lo concreto es que la resolución ya fue firmada y establece la licencia gremial sin goce de haberes desde el 1° de septiembre.
Ahora será el movimiento sindical el que deberá decidir si acompaña a la nueva conducción de APEL en esta disputa.
Porque una cosa es acompañar una candidatura durante una elección y otra muy distinta es poner el cuerpo cuando llega el momento de enfrentar al poder de turno.
La primera gran pulseada de Catrihuala ya está planteada. Ahora veremos los pingos en la cancha.
“Sin libertad sindical no hay democracia”
APEL exigió finalmente la inmediata rectificación de la medida y convocó a la familia legislativa a mantenerse unida en defensa de los derechos y conquistas históricas de los trabajadores.

