La secretaria de Niñez, Adolescencia y Familia de la Municipalidad de Río Gallegos, Julia Chalub, expresó su preocupación por el aumento de las intervenciones vinculadas a situaciones de salud mental en adolescentes y remarcó la importancia de generar espacios de contención que complementen la asistencia profesional.
La funcionaria sostuvo que la salud mental no debe abordarse únicamente desde los tratamientos psicológicos o psiquiátricos, sino también a través de políticas públicas que promuevan la participación de niños y jóvenes en actividades deportivas, culturales, recreativas y de formación en oficios.
«Participar de una actividad cultural, practicar un deporte o aprender un oficio genera un ámbito saludable y fortalece la salud mental», afirmó.
En ese sentido, explicó que el aislamiento, el uso excesivo de dispositivos electrónicos y la falta de vínculos sociales pueden profundizar situaciones de vulnerabilidad. Como ejemplo, mencionó el caso de un adolescente que logró modificar su realidad al incorporarse a un taller de carpintería, donde encontró un espacio de pertenencia y nuevas amistades.
Los desafíos del mundo digital
Chalub también advirtió sobre los riesgos que enfrentan niños y adolescentes en el entorno digital. Señaló que hoy internet expone a los menores a situaciones de violencia, manipulación y otros peligros, aun cuando permanezcan dentro de sus hogares.
«Hoy un niño puede estar en su casa y, al mismo tiempo, quedar expuesto a numerosos riesgos a través de una pantalla», indicó.
Escuchar la voz de las infancias
La secretaria cuestionó las miradas adultocéntricas que minimizan la opinión de niños y adolescentes y sostuvo que deben ser protagonistas en las decisiones que afectan sus vidas.
En ese marco, remarcó la importancia de creer y proteger a quienes denuncian situaciones de violencia o abuso, advirtiendo que desestimar sus testimonios puede provocar consecuencias irreparables.
Asimismo, rechazó los discursos que buscan instalar la idea de que las denuncias falsas por abuso son frecuentes. Según señaló, representan un porcentaje mínimo de los casos registrados y su difusión indiscriminada puede desalentar las denuncias y perjudicar a las víctimas.
El rol del Estado
Finalmente, Chalub defendió la presencia activa del Estado en la protección de las infancias y adolescencias. Consideró que los problemas de violencia, abuso, salud mental y vulneración de derechos no pueden quedar reducidos al ámbito privado y requieren políticas públicas que garanticen acompañamiento y protección.
«El Estado debe estar presente porque las situaciones que atraviesan muchos niños y adolescentes son extremadamente graves y necesitan respuestas concretas», concluyó.

